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Comunidad científica exige repensar la construcción en P.R.

Tras los desastres dejados por los huracanes

Los impactos asociados a María son la mejor evidencia de la mala planificación en Puerto Rico, por lo que miembros de la comunidad científica se unieron para exigir al gobierno que reconozcan que la práctica de permitir y promover la construcción en zonas de alto riesgo aumentó la devastación por el paso del huracán.

El panel de expertos ambientalistas, encabezados por el planificador Luis Jorge Rivera Herrera, exigió a los funcionarios a aprender la lección y reconstruir el país responsablemente. 

"En este mismo lugar, hace cerca de 10 años, se dio a conocer una declaración de más de 100 académicos y expertos, advirtiendo sobre la necesidad de tomar acciones para prepararnos para los fenómenos naturales más intensos. Ese llamado de advertencia toma más vigencia con los daños que hemos visto asociados a Irma y María", afirmó el también del premio ambiental de la Fundación Goldman. 

Explicaron que la dejadez, inacción o indiferencia del gobierno ha provocado que el país no haya podido mitigar la fortaleza de los vientos y precipitación de todo derrumbe, derrame o inundación porque hubo intervención del ser humano para construir donde no se debe. 

"La naturaleza nos acaba de dar una gran lección. Lo natural ya se está adaptando. Lo artificial o construido por el humano no. María nos desnudó la situación, la real del archipiélago de Puerto Rico... la cantidad de desplanificación. La naturaleza vuelve a su sitio", sostuvo la ecóloga Dra. Elvira Cuevas. 

Gran parte de este desastre resulta del desarrollo y construcción de edificaciones en áreas sujetas a inundaciones, marejadas y deslizamientos. 

"Esto es un desastre social no natural", expresó por su parte el planificador, Dr. Félix Aponte. 

Aponte González, especialista en vulnerabilidad y desarrollo por el cambio climático, dijo que la devastación por María ha dejado en evidencia la vulnerabilidad de Puerto Rico como consecuencia de que la forma en que se ha organizado el país. 

"Vamos a reconocer que hemos cometido muchos errores", reiteró el planificador. 

Por su parte, el Dr. José Molinelli estimó que hay más de 160 mil familias en zonas susceptibles sin ser identificadas si siquiera en los mapas de zonificación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) porque no están actualizados. Otras áreas sí están identificadas y como quiera se ha obviado. Mencionó como ejemplo la urbanización Los Pabellones en Toa Baja y el sector Playita en Santurce, las comunidades en Punta Santiago en Humacao, y zonas en la montaña, entre otros. 

"La lista sería interminable. El punto es que hay que tomar en serio los señalamientos que ha hecho por años la comunidad científica.  Esto hay que traducirlo en un nuevo Puerto Rico pero que no se quede en palabras", puntualizó el geomorfólogo. 

Si el gobierno quiere hacer al país más resiliente debe tomar acciones precisas y contundentes a la vez que aseguraron que no se tiene que aprobar legislación sino seguir la existente. 

En primera instancia desde sanear la construcción ilegal en las zonas costeras y prohibir la construcción en la zona marítimo terrestre, como La Parguera en Lajas. Otro ejemplo, según los académicos, fue el colapso del condominio Ocean Club en Rincón, construido en la zona marítimo terrestre; y otras en Buyé y El Combate en Cabo Rojo. Exigieron, además, que se paralice  la propuesta construcción del proyecto Energy Answers en Arecibo porque su ubicación está en una de las zonas de mayor riesgo en ese municipio. 

Propusieron que se actualicen los mapas para que se incluyan todas las las áreas afectadas para prohibir construcción en ese lugar. De igual forma, plantearon que se debe utilizar las zonas seguras ya desarrolladas para relocalizar a los ciudadanos que viven en áreas inundables. 

"Nosotros no vamos a levantar a Puerto Rico... Nosotros debemos repensar a Puerto Rico para que haya resiliencia", planteó la ecóloga Cuevas. 


NC.TV

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