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80 GRADOS

La percepción de San Juan, otras interrogantes

Por: Juan Giusti Cordero
Publicado: 20/07/2013 11:43 am

A José Rivera Santana:

Mis felicitaciones por esta iniciativa –rara entre funcionarios públicos– de compartir en carácter personal las inquietudes que tu trabajo presenta a diario (“La percepción que no es”). Es un escrito hecho con el corazón en el puño, que debe leerse ampliamente y comentarse.

80 GRADOS

Indicas al principio del artículo que te propones discutir temas que requieren análisis profundo y una discusión seria, franca y abierta; y que abordarás algo de las “dudas y cierto titubeo” que has experimentado en la dirección de la Oficina de Planificación del Municipio de San Juan, “por lo enrevesado de algunos asuntos y la prudencia que un funcionario debe tener sobre sus expresiones públicas”. El artículo es en gran parte un resumen de cuatro temas que tú y el equipo de la Alcaldesa Carmen Yulín Cruz han escuchado recurrentemente (y que sin duda se vienen escuchando desde la campaña eleccionaria) en reuniones de comunidad. Esos temas son: seguridad pública; la falta de limpieza y el ornato; la tranquilidad en las horas de descanso de las comunidades; y la movilidad en la ciudad. En tu exposición, recoges consensos ampliamente compartidos. Todo son temas importantes; pero hay otros que también deben atenderse con urgencia.

Las investigaciones de corrupción y mala administración. Luego de los dimes y diretes de la transición municipal, los reportajes de prensa y los hallazgos sobre gastos extravagantes y/o ilegales de la administación Santini, la ciudadanía sanjuanera espera un informe definitivo sobre las finanzas municipales al terminar esa administración. Tras un triunfo electoral impresionante que acabó con un gobierno municipal opresivo, no era para menos. De mano con el análisis financiero de la administración anterior, debe haber investigaciones responsables sobre casos de corrupción que se dieron allí. En tu artículo reconoces la importancia de que se den estas investigaciones porque hay que “derrotar la impunidad y porque no hacerlo es favorecer que los abusos y la traición de funcionarios públicos continúe y se repita, cada vez con mayores consecuencias y nefastos resultados.” Comparto y aplaudo tu criterio de que “ese tema habrá que desmenuzarlo con mayor detalle e informarlo al País”.

Sin embargo, no conocemos de ninguna investigación en curso, particularmente en el área de planificación y de revitalización urbana donde se sabe que hubo desmanes importantes; quizá los mayores de la administración Santini. Por ejemplo New Star/Rio 2012/Dennis Medina Rivera; o los $20 millones del “impuesto secreto” de Santini de arbitrios sobre la construcción; o las relaciones cálidas entre el ex alcalde y varios desarrolladores. No se trata de “cacería de brujas” ni se tiene que culminar necesariamente en casos criminales.

Aparte de los casos que se puedan instar, unos hallazgos bien fundamentados de una comisión tipo blue ribbon o “comisión de la verdad” satisfacerían a muchos. Una ciudadanía bien informada también es tribunal, muchas veces el más sabio. Muchos compartimos interrogantes sobre lo que bien llamas “el manejo administrativo fraudulento de las agencias públicas para beneficiar a amigos y claques” y “el saqueo de recursos pertenecientes a los ciudadanos”… interrogantes que últimamente sólo el Centro de Periodismo Investigativo parece haber escuchado. De tanto advertir contra cacerías de brujas nos lleva la bruja; y la dificultad de lograr convicciones no debe tornarse en una excusa para no actuar.

San Juan, una percepción. Celebro que en tu artículo destacas los centros urbanos. En el llamado general a las comunidades que ha hecho la Alcaldesa, los centros urbanos no han aparecido con el perfil definido que tienen y merecen. Señalas ante todo la pérdida de población del Municipio de San Juan y la cantidad de estructuras abandonadas. Urges no tanto a repoblar los cascos, meta que bien reconoces como utópica en el estado actual de cosas, sino de retener la población existente, “esa que se ha mantenido ahí, contra viento y marea, aferrada a su entorno” y evitar su desplazamiento, asegurar su calidad de vida.

Para precisar, hay que distinguir entre la emigración de San Juan a otros municipios (principalmente los “municipios dormitorios” en la periferia suburbana de San Juan) y la emigración al exterior, ante todo los EEUU. No entraré en el segundo tipo de emigración, aunque esta ciertamente impacta a San Juan. La emigración a los “municipios dormitorios” es una muy particular, pues en la mayoría de los casos no se “abandona” a San Juan del todo ya que los “emigrantes” continúan trabajando en San Juan, e incluso recreándose en la capital. La emigración a los “municipios dormitorios” ha configurado un “San Juan” que desborda por mucho los linderos del municipio como tal. Esta tendencia demográfica es más compleja que una pérdida de población y subraya la necesidad de una visión de conjunto.

Sin haber coagulado como verdadera ciudad, San Juan se ha convertido en una zona metropolitana anárquica de al menos diez municipios entre Dorado y Río Grande. El problema de fondo es que el Municipio de San Juan mismo es una percepción. Aunque hilvanada por el movimiento diario de la propia gente, la megaurbe carece de estructura o visión en común. Ni los precintos de la Policía, ni los distritos judiciales o legislativos, ni las agencias estatales –mucho menos las municipales– reconocen la existencia de ese gigante que navegamos (a veces literalmente) en nuestro quehacer cotidiano: el “Área Metropolitana”. Víctima del partidismo político, la incompetencia administrativa y últimamente de la autonomía municipal, la pobre AM ya no existe ni en la guía telefónica. Si a alguien le corresponde resucitarla es al Municipio de San Juan, que absorbe muchos de los servicios del Área Metropolitana pero pierde muchos de sus ingresos. Y para eso no es necesario consolidar municipios.

En su dimensión más local, San Juan no es menos complejo. Nuestro municipio se compone en realidad de tres ciudades con trayectoria propia que fueron conjugadas por un afán centralizador con visos coloniales: el Viejo San Juan, Río Piedras y Cangrejos/Santurce. Hay que hablar más del rol de estas ciudades/centros urbanos y ubicarlos de manera coherente en una visión de conjunto del Municipio de San Juan, donde entendamos la relación que tienen –y la que deben tener– los centros urbanos con los otros componentes del Municipio: los residenciales, las urbanizaciones, las barriadas, los centros comerciales, sus varias redes de transportes… y en el marco metropolitano. Lo conceptual no quita lo urgente.

Conocemos bien la visión del ex alcalde: un espacio difuso puntualizado por obras costosas y de pretensiones ultramodernas, con una revitalización selectiva en lugares “choice” residuales como los márgenes de la Avenida 65 de Infantería y el Boulevard Norzagaray.  En fin, una ciudad del capital. La visión urbana de la Alcaldesa, sin embargo, no se ha articulado de forma explícita, reiterada y asequible.

La participación ciudadana. Tu énfasis en la participación ciudadana, sobre todo al final del artículo, tiene un sabor agridulce ante la realidad de una administración municipal que apenas se escucha y se ve. Entiendo que la Alcaldesa ha estado ocupada y activa en reuniones comunitarias a través del Municipio, particularmente áreas rurales que el ex alcalde había abandonado. Mi urbanización, de hecho, será visitada por la alcaldesa proximamente y allí estaremos para escuchar y ser escuchados. Pero no llega a los medios lo que se discute y se logra en esas reuniones, los resultados concretos que hayan producido. Apenas se ha escuchado de la Alcaldesa en los últimos meses, aparte de su intervención importante apoyando la aprobación de la Ley 22 (PS 238). No puede haber participación efectiva sin comunicación y transparencia.

Los distintos componentes de San Juan deben tener su voz propia, y las tres viejas ciudades/centros urbanos tienen algunas de las asociaciones de residentes y comerciantes más organizadas, conscientes y consecuentes. Algunas de esas asociaciones han expresado su insatisfacción con la falta de comunicación con la administración municipal. Hay que explorar vías de mayor participación de las organizaciones comunitarias de los centros urbanos, que comparten tantas situaciones en común e invitan a tantas soluciones en común. El activismo de los centros urbanos es importante y positivo, no sólo para estos sino para el municipio en conjunto. Hace falta incluso una mayor colaboración y coordinación entre las organizaciones comunitarias de del Viejo San Juan, Santurce y Río Piedras. El gobierno municipal podría hacer mucho por facilitar esta coordinación, cuyo impulso mayor debe sin embargo venir desde abajo.

En fin, espero que tus reflexiones sobre la gestión de gobierno municipal convoquen a otros funcionarios a hacer lo propio. Reitero mi admiración por tu valentía en acometer un trabajo tan difícil como el de la planificación de esta ciudad, y mi reconocimiento por la iniciativa que te has tomado de comunicar las realidades de tu trabajo y de los retos que enfrentamos todos los sanjuaneros.

*Tomado de 80 Grados. El autor es profesor.


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