Inicio»

NOTICEL DESDE ADENTRO

Nota publicada hace más de 60 días.

El fantasma de la guerra despierta a Francia, ¿cuál nos despertará a nosotros?

NOTICEL DESDE ADENTRO

Oscar J. Serrano
08/05/2017 06:01 pm

La comunidad francesa en Puerto Rico registrada para votar, unas 400 personas, favoreció al centrista Emmanuel Macron sobre la ultraderechista Marine Le Pen, como ocurrió también el domingo en las elecciones generales de Francia.

Y, también como en Francia, en la comunidad francesa de Puerto Rico se registró una conducta electoral de alta participación, que era lo que los analistas habían apuntado que era necesario para que Macron venciera a la ultraderechista Le Pen.

¿Por qué se esperaba un gran ausentismo? Porque Macron y Le Pen quedaron como candidatos tras una primera vuelta en la que los candidatos de inclinación socialista o comunista quedaron fuera. La opción, entonces, era entre el candidato del "capital", Macron, y la candidata llamada la "Donald Trump de Francia" por sus dicursos nacionalistas antieuro y antiunión europea.

Por eso el nivel de participación final, que llevó a que Macron ganara con el 66.10% del voto, fue un dato notable y me impulsó a buscar contestación a la pregunta: ¿qué venció la apatía?

Una persona con conocimiento de las elecciones francesas en Puerto Rico, que pidió la mantuviera en anonimato por su condición de miembro del gobierno francés, me comentó que uno de los elementos que ayudó a que los franceses no se quedaran en su casa en una elección presentada como "la opción del menos malo" fue el fantasma de la Segunda Guerra Mundial.

Los franceses, especialmente los de mayor edad, todavía recuerdan cuando su país estaba en guerra con toda la destrucción y sufrimiento que eso trajo, y veían a Le Pen como una persona que podría volver a llevar al país al camino del aislamiento.

También creen que la Unión Europea, con luces y sombras, es lo que ha ayudado a mantener a Europa en paz. "En la historia de Europa la paz ha sido excepción, no la regla", me comentó, a la vez que recalcó en que, por su sistema educativo accesible a todos los niveles, el pueblo francés es mayormente educado, y difícil de manipular, con capacidad para producir lo que a todas luces fue un voto estratégico por el imperfecto Macron para detener a la temida Le Pen.

Visto, inevitablemente, con los lentes de la realidad actual puertorriqueña, sus comentarios me hicieron pensar... ¿cuál es esa experiencia colectiva traumática que puede llevar a Puerto Rico a combatir el "voto ciego", que nos puede llevar a emitir votos basados en nuestra historia y no en las conveniencias inmediatas fácilmente manipulables y las caras lindas?

Para compararse a la experiencia francesa, ese evento de referencia en la historia puertorriqueña debe ser un "shock" que viene de afuera y que no esté mediado por las visiones políticas regulares. Es lo que se me ocurre que se compara con el fantasma de la guerra para los franceses.

Se me ocurre concluir que, excepto a lo mejor la extrema pobreza y desigualdad social que tuvimos a principios del Siglo 20, no hay en la historia moderna de Puerto Rico una experiencia traumática que nos pueda sacar de nuestros parámetros regulares de pensamiento para realmente provocar una postura de pueblo ante una amenaza común.

También pienso que, sin comprenderlo completamente todavía, puede que estemos viviendo justo ahora esa experiencia colectiva traumática que puede provocar nuevas formas de pensamiento y conciencia política en el pueblo.

Con el coloniaje del Estado Libre Asociado desnudado y restregado en las narices de todos, con la quiebra económica y moral de la estructura gubernamental, con una autocrática Junta de Control Fiscal que reta todas las formas de resistencia conocidas hasta ahora y con los destinos del país finalmente colocados en manos de una jueza de quiebras que dictará desde el aislamiento de la sala de un tribunal, puede que estemos viviendo el "shock" al sistema que provoque una nueva forma de actuación política, más alla del "voto JetBlue".

Igual que los franceses hoy tienen experiencias colectivas como la Segunda Guerra Mundial que les sirven de referente para la actuación política reflexiva y estratégica, en el futuro nuestras hijas y nietos podrían tener de referente este momento que ahora vivimos para lo que, esperamos, sean actuaciones políticas más allá de las gríngolas partidistas y de status.

*El autor es Editor Jefe de NotiCel.com


Comentarios

comments powered by Disqus