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Por Invitación

Lo que debe saber sobre los alimentos modificados genéticamente

Por Invitación

Vilma G. Calderón
14/05/2017 10:26 pm

La modificación genética de los alimentos está presente en nuestra dieta desde la década de los 90. Sin embargo, es en los últimos años que la misma ha tenido gran discusión pública tanto en la comunidad científica como en el público en general. De acuerdo al Departamento de Agricultura Federal, alrededor del 80% de los alimentos procesados que consumimos actualmente contienen ingredientes modificados genéticamente. Qué son estos alimentos, en qué productos se encuentran y cuál es su impacto a la salud y a la agricultura, son aspectos de gran interés y pertinencia para los consumidores. A continuación presentamos un resumen de los puntos más relevantes sobre este tema que en otros momentos hemos discutido a profundidad para que toda persona, independientemente de la profesión o escolaridad, pueda comprender los conceptos básicos en un breve y sencillo artículo.

1. ¿Cómo se aprobaron las semillas modificadas genéticamente?

La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) fue la agencia que aprobó en el 1992 los alimentos modificados genéticamente conocidos también por sus siglas en inglés GMO ("genetic modified organism"). La aprobación de estos alimentos llamados también "transgénicos" ocurrió bajo un procedimiento anómalo, bajo la protesta de los propios científicos de la agencia, sin requerir pruebas de seguridad, rotulación especial, ni declaración de impacto ambiental (1). El FDA aprobó los alimentos modificados genéticamente utilizando estudios que realizaron las propias compañía de biotecnología por el corto tiempo de 90 días. La Administración de Drogas y Alimentos aprobó estas nuevas semillas usando el principio pseudo científico de la "equivalencia substancial" , alegando que la soya, el maíz o las otras semillas transgénicas eran substancialmente iguales a las naturales por lo que no era necesario nuevas  regulaciones o un etiquetado diferente. Bajo este principio se aseguró que si ambos cultivos mantienen el mismo fenotipo (características físicas) y una aportación nutricional similar, entonces ambos tipos de semillas mantienen los mismos riesgos. De este modo, no se consideró el importante aspecto que ha generado el gran debate sobre los alimentos modificados genéticamente: el riesgo toxicológico de estas nuevas semillas. Así y bajo la autorización del FDA, se introdujo al mercado  estas semillas modificadas genéticamente  que constituyen probablemente el cambio más dramático que ha sufrido la industria de alimentos,  sin aviso a la población y sin estudios longitudinales que demostraran su seguridad. 

2. ¿Qué son los alimentos modificados genéticamente?

La modificación genética de los alimentos se refiere a la manipulación genética de una planta a través de la inserción de un gen (en ocasiones puede ser la eliminación o inactivación de un gen), extraño al genoma de otro organismo recipiente, causando un cambio en la secuencia normal del código genético de la planta. Esto se hace con el fin de provocar alteraciones en su expresión genética,  sus propiedades y características.  Esta modificación genética se basa en la afirmación científica  de que es en el DNA de los organismos donde se encuentran las características e instrucciones que pasan al RNA y que se expresan a través de ciertas proteínas donde las mismas son responsables de cada característica. Por lo tanto, la modificación de un gen implica un cambio en esa característica en particular sin otras consecuencias en el organismo. Sin embargo, esta premisa no contempla las múltiples formas de interconexión entre un mismo organismo por lo que la modificación de un solo gen puede llevar a cambios inesperados.  La realidad es que tanto la incorporación de un gen extraño a un organismo como una pequeña modificación en el lugar de inserción en la cadena del DNA, puede provocar innumerables cambios y riesgos que la ciencia no tiene la capacidad de anticipar en su totalidad. De hecho, para que una planta logre desarrollarse con éxito después de la inserción del gen extraño, se necesita experimentar con cientos y cientos de células hasta lograr que unas pocas logren la forzosa incorporación de forma satisfactoria. Estas son las células que luego se tienen que exponer a hormonas, antibióticos y otras sustancias o procedimientos para dspués lograr finalmente el desarrollo de estas semillas. De ningún modo, esta tecnología es similar al cruce natural de semillas como ocurre en la naturaleza con el paso de miles de años donde los organismos interactúan con su medio ambiente haciendo las adaptaciones en un medio "en vivo'.  El cruce en la naturaleza en las variedades de maíz, trigo y otras semillas ocurre entre especies similares y no entre plantas y animales. Por ejemplo, entre maíz con maíz y no un cruce entre maíz y genes de bacterias.

3. ¿Cuáles son las tecnologías más comunes que se utilizan en la producción de semillas modificadas genéticamente?

La producción de las semillas modificadas genéticamente que domina el mercado actualmente ocurre con las dos  tecnologías principales usadas por la industria de la biotecnología agrícola: los cultivos "Roundup Ready" y los cultivos Bt. Los cultivos "Roundup Ready" se refiere a la producción de cultivos de maíz, soya, canola y otros, donde se le inserta a las células el gen de una bacteria que no muere en presencia del glifosato, ingrediente activo del herbicida Roundup. ¿Cuál es el propósito? El objetivo es poder usar grandes cantidades de este herbicida para matar la maleza sin que mueran las semillas que se están cultivando ya que las mismas crearían resistencia al glifosato. Por otro lado, está la tecnología Bt que se refiere al diseño de plantas que producen su propio insecticida ( la toxina de la bacteria Bacillus Turingiensis) en el tejido vegetal con el objetivo de que la misma planta logre la mortalidad de una amplia gama de insectos.

4.  ¿Cuáles son los alimentos modificados genéticamente y en qué productos se encuentran?

Los principales alimentos que  están modificados genéticamente y que actualmente se encuentran en una gran variedad de productos son: el maíz (con sus derivados como el high fructose corn syrup, los cereales de maíz, el aceite y otros), la soya, la canola, el algodón y el azúcar de remolacha. Dentro de la industria de alimentos ya se  sabe que casi la totalidad de estos productos que se le venden al consumidor están modificados genéticamente.  Para el 1996 sólo el 2% de la soya que se vendía en Estados Unidos era transgénica. Sin embargo, ya para el 2008, el 90% de la soya que se vendía estaba modificada genéticamente. Los reportes indican que actualmente el 94% de la soya, el 88% del maíz, el 93% del algodón, el 90% de la canola y el 95 % del azúcar de remolacha que se venden son de origen transgénico.  Existen otros productos que también se cultivan de forma transgénica, aunque en una menor escala. Estos son la papaya (principalmente en Hawai), la alfalfa,  el zuchini y el "Crookneck squash". Actualmente, las manzanas y las papas ya están aprobadas para lanzarlas muy pronto al mercado. De igual forma, también está aprobado el salmón transgénico y se continúa la experimentación con las bananas y el arroz "golden rice". La mayoría de los productos procesados contienen ingredientes derivados de estas semillas transgénicas. Algunos de estos productos son los siguientes: los cereales secos para el desayuno, los panes, las barras de cereales, los refrescos, los productos de bolsitas, los dulces, las batidas de proteínas, los suplementos y bebidas nutricionales, las fórmulas para bebé y otros. Las principales compañías que producen estas semillas  y que se encuentran en Puerto Rico son: Monsanto, Bayer Crop Science , Syngenta, Pioneer, Dow Agro Sciences, Rice Tec y otras.

5. ¿Provocan estas semillas algún efecto adverso a la salud y a la agricultura?

Una de las principales preocupaciones respecto a la modificación genética de los alimentos es el impacto a la salud. En primer lugar, las semillas "Roundup Ready" presentan residuos mayores del glifosato, el ingrediente activo del herbicida Roundup  que en sus inicios se utilizaba como limpiador de tuberías ya que es un atrapador de metales. Este limpiador de tuberías es el que está presente en nuestra comida a través de la modificación genética y en artículos a base de algodón. Para el 2015 un estudio realizado por investigadores de la Universidad de la Plata en Argentina encontró niveles de glifosato en el 85% de las muestras de productos de higiene femenina como tampones y en  otros artículos como algodones y gasas. De acuerdo a múltiples investigaciones científicas, el glifosato produce efectos adversos a la salud asociados a condiciones como: alergias, Alzheimer, Autismo, disfunción eréctil, toxicidad al riñón y al hígado, proliferación de células malignas, daños al DNA, malformaciones, esterilidad, cambios en la flora intestinal y otras (2, 3,4,5, 6,7). Además, la Organización Mundial de la Salud a través de la Agencia Internacional para la Investigación del cáncer ha dicho que el glifosato es cancerígeno en animales y "probablemente" cancerígeno en humanos. De hecho, ya se aprobó en el estado de California, que el herbicida Roundup lleve en la etiqueta el aviso de que es "cancerígeno". En California también se está viendo en los tribunales la demanda a la compañía Monsanto por la asociación de este herbicida (que se encuentra en nuestros alimentos) con el Lynfoma Non Hodgkin. A través del descubrimiento de pruebas también se han revelado documentos y correos electrónicos que apuntan a que con toda probabilidad la evidencia del daño del glifosato haya sido ocultada por años por la propia compañía y la Agencia de Protección Ambiental (EPA). De igual modo, ha salido a relucir la fraudulencia de estudios científicos presentados a favor de la inocuidad del glifosato, así como el pago a científicos y hasta a personas en las redes sociales para que neutralicen los comentarios negativos a sus productos. Por otro lado, respecto a los cultivos Bt, aunque se aseguró que la toxina de la bacteria en estas semillas se degradaría en el sistema digestivo de las personas y no pasaría al torrente sanguíneo, la realidad es que estudios científicos han encontrado a esta toxina en los tejidos de las personas y hasta la sangre de mujeres embarazadas y el cordón umbilical de los bebés al nacer (8). Estudios han demostrado que esta toxina en nuestro organismo puede ocasionar cambios en los glóbulos rojos y otros efectos adversos(9).
La agricultura también es otra área que ha sido impactada por el cultivo de los transgénicos. Una de las consecuencias que han traído estos cultivos es que, lejos de reducir el uso de los agro tóxicos, lo que ha ocurrido es un alarmante incremento en su uso. Entre el 1996 y el 2008, los agricultores en Estados Unidos utilizaron 383 millones de libras extras del herbicida Roundup. El excesivo uso de este herbicida tiene un detrimental efecto no solo en la salud de las personas, sino en los suelos ya que  lleva a la disminución de la fertilidad de los terrenos, aumenta la compactación de los mismos y reduce la biodiversidad.  Además, como consecuencia del uso desmedido de este herbicida se han producido yerbas resistentes a este pesticida creando el problema de las "súper malezas" donde grandes extensiones de terrenos se han cubierto por estas malezas resistentes al Roundup y su ingrediente, el glifosato. Ante este nuevo e inesperado problema, compañías como Monsanto han decidido formular otros herbicidas más tóxicos junto a nuevas semillas modificadas genéticamente, ahora resistentes al 2-4 D, uno de los ingredientes del agente naranja. Los daños de los cultivos transgénicos, no sólo los vamos a encontrar en los suelos y en la agricultura, sino que también han impactado la vida marina. Investigaciones recientes han demostrado que el glifosato es más resistente y poco biodegradable en el agua de mar (10). Un estudio publicado por el "Marine Pollution Bulletin", revista científica internacional sobre el ambiente marino, ha relacionado el glifosato con la destrucción de los arrecifes de corales en Australia. Este estudio evidencia que el daño de este agro tóxico puede ir más allá de los suelos donde se riega y levanta una nueva bandera de preocupación en sus posibles consecuencias en los ecosistemas.

Conclusión

Los cultivos transgénicos que se encuentran actualmente en el mercado no se han producido con el propósito de mejorar nutricionalmente las semillas. De hecho, algunos estudios indican que aminoácidos esenciales  desaparecen en el maíz modificado genéticamente, se reduce la aportación de calcio, manganeso y otros minerales, mientras aumentan los niveles de ácidos grasos inflamatorios (11).  De igual forma, estos cultivos no han demostrado ser más productivos que las semillas que se producen de forma agroecológica (sin uso de pesticidas y en armonía con el ambiente). Además, no han reducido el hambre en el mundo, una de las razones que más se ha utilizado para justificar su existencia. La realidad es que la mayor parte de estas semillas se utilizan para la producción de combustibles, como alimentos para los animales y en la producción de comida procesada (refrescos, cereales, barras de frutas, dulces y otros) que se consumen no en países pobres sino en los de primer mundo cuyo problema principal de nutrición no es el hambre sino la obesidad. Un análisis profundo sobre el tema del hambre establece que la misma es  producto de la pobreza y la desigualdad social, no de la falta de producción de alimentos. En estos momentos se produce la suficiente cantidad de comida que sirve para abastecer a la población mundial y a muchos miles más por lo que el problema no es la producción en sí misma, sino el acceso a la comida. Además, lamentablemente se estima que una tercera parte de esta comida termina en los zafacones por lo que el manejo de los desperdicios es otro aspecto en la ecuación del problema. Del mismo modo, también vemos consecuencias económicas negativas en los agricultores al tener que comprar estas semillas a las corporaciones (quienes mantienen el control de las mismas) sin poderlas re-utilizar en sus siembras. Estos efectos en la agricultura junto a los riesgos a la salud para  las personas y los animales, son serios cuestionamientos que la comunidad científica opuesta a los transgénicos en Europa y en otros países del mundo, han levantado para analizar las consecuencias a corto y a largo plazo de estas semillas modificadas genéticamente.

*NOTA: La autora ampliará la discusión de este tema en la conferencia: Los alimentos modificados genéticamente: su impacto a la salud y a la agricultura. La misma se ofrecerá el jueves 18 de mayo del 2017 a las 6:00P.M.a 9:00 P.M.en el Recinto de Ciencias Médicas en Centro Médico. La conferencia será dirigida al público en general y a los profesionales de la salud (médicos, nutricionistas, naturópatas, quiroprácticos, enfermeras, psicólogos,trabajadores sociales, educadores en salud y otros) contará 3 horas de educación continuada a través de la Escuela Graduada de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas. Información: 787 282-7244. La conferencia es parte de las actividades educativas previas a la "Marcha Mundial contra Monsanto" a la que Puerto Rico se unirá el domingo 21 de mayo del 2017 a las 10:00A.M. frente al Tribunal Federal en la Avda. Chardon. La marcha terminará en el mercado de la Placita Roosevelt donde habrán actividades educativas  y culturales.

Bibliografía
1.  Druker, Steaven, Altered Genes, Twisted Truth: How the Venture to Genetically Engineer Our Food Has Subverted Science, Corrupted Government, and Systematically Deceived the Public. Clear River Press: UT, 2015.
2. Swanson, Nancy, Leu, Andre, et.al. Genetically Engineered crops, glyphosate and the deterioration of health in the United State of America. Journal of Organic Systems, 9 (2), 2014.

3. Kaur, P.R. et. al. Potential pathways of pesticide action on erectile function – A contributory factor in male infertility. Asian Pacific Journal of Reproduction, agosto, 2015.
4. Jayasumana, Channa, et. al. Drinking Well Water and Occupational Exposure to Herbicides is Associated with Chronic Kidney Disease, in Padavi-Sripura, Sri Lanka. Enviromental Health, 2015, 14:6.
5. Green Med Info, Natural Medicine Research. Topic: Glyphosate Formulations. Sourced from the US NATIONAL LIBRARY OF MEDICINE http://www.greenmedinfo.com/sites/default/files/free_downloads/gpub_78151_toxic_ingredient_glyphosate_formulations.pdf
6. Seneff, S., Samsel A.  Glyphosate’s Suppression of Cytochrome P450 Enzymes and Amino Acid Biosynthesis by the Gut Microbiome: Pathways to Modern Diseases.Entropy 2013, 15(4), 1416-1463.
7. Rossi, Eduardo. Antología toxicológica del glifosato. http://www.naturalezadederechos.org/cienciadigna/glifosato.htm
8. Aris, A., Leblanc,S. (2011). Maternal and  fetal exposure to pesticides associated to genetically modified foods in Eastern Townships of Quebec, Canada. Reproductive Toxicology , 31, 528–533.
9. Mezzomo Poletto, Bélin, et.al. Hematoxicity of Bacillus thuringiensis as Spore-crystal Strains Cry 1Aa, Cry 1Ab, Cry 1Ac or Cry 2Aa in Swiss Albino Mice. Journal of Hematology & Thromboembolic Disease. 2013, 1:1.
10. Mercurio, Phillip; Flores, Florita, et.al., "Glyphosate persistence in sea water". Science Direct. Marine Pollution Bulletin, versión  online, 24 de enero, 2014.
11. Abdo, E.M., Barbary, O.M., Shaltout, O.E., Chemical Analysis of Bt corn "Mon-810: Ajeeb-YG"and its counterpart non BT corn "Ajeep". Journal of Applied Chemistry, vol. 4, 2013: pp 55-60.


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