Deportes

Un sueño arruinado por problemas diplomáticos

La jugadora no pudo hacer mucho para regresar

“Se me desvaneció el sueño”. Esas son las palabras que usó la jugadora de balonmano, Ciris García, quien de manos atada tenía presente que no regresaría a Turquía para completar su regreso al profesionalismo como se lo había propuesto a principios de este año. 

Su viaje a Puerto Rico, para mediados de octubre, se debía al compromiso más importante del Equipo Nacional de balonmano hasta ese momento: la clasificación a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018. 

“Tres días antes de viajar suceden los problemas diplomáticos entre los gobiernos y cancelan las visas. Mi visa vencía el 27 de octubre. Yo sabía que, volviendo a Puerto Rico, no iba a regresar a entrar. No iba a decir ‘me quedó aquí’. Igual me quedaría ilegal y no iba a correr ese riesgo. Ya yo sabía” rememoró la jugadora de 28 años de edad que jugó varios partidos de liga con Ardeşen GSK. 

Estados Unidos y Turquía cancelaron la otorgación de visas hace poco más de un mes debido a un arresto de un empleado turco del consulado estadounidense en Estambul, por supuestamente tener vínculos a un golpe de Estado fallido el año pasado según publicó El Espectador. Otros medios resaltaron que Turquía estaba emitiendo visas solamente en casos de inmigración para ese entonces. 

“La esperanza era que yo volviera y antes del 4 de noviembre se solucionara el problema entre los gobiernos, pero el acuerdo que ellos hicieron fue que podía entrar por un tercer país. Claro, la visa no está gestionada. Cuando llegas al aeropuerto ellos te dan una visa de tres meses, que era la mía venciéndose el 27 de octubre”, explicó García, seleccionada Mejor Pivote en el evento clasificatorio Copa Caribe. 

Recientemente, ambos gobiernos retomaron nuevamente el proceso de expedir visas de forma limitada. Para García esto no brinda esperanzas de algún regreso a Turquía donde cosechó buenas amistades. 

“Probablemente sí, (el club) pudo hacerlo con tiempo, pero quizás el desconocimiento… no sé cuáles fueron los factores para no hacerlo a tiempo. Que no solo era mi visa, había otras jugadoras que todavía el proceso de visa no estaba gestionado, pero son europeas, que es un poco más fácil”, enfatizó García quien no quiso responsabilizar al equipo, pero dejó claro que no era su trabajo. 

Pensativa en que se hace camino al andar, es posible que esta experiencia la llevará a otros lares. “Deja un mal sabor porque es un tipo de pérdida. Yo me fui con mucha ilusión, volver al profesionalismo, incluso, un ingreso económico. Al final del día, Dios sabe cómo hace las cosas. Te saca de un lugar porque cosas mejores vienen”, subrayó antes de mencionar que espera tener otras oportunidades para enero próximo.