Comercio

Generadores eléctricos secan los bolsillos de los detallistas

En las semanas subsiguientes al huracán María.

Sumado a los daños estructurales dejados por el huracán María, miles de pequeñas empresas en Puerto Rico continúan enfrentando obstáculos que amenazan la continuidad de sus operaciones diarias, como la falta de energía eléctrica y los gastos imprevistos.

Al menos así lo dejó saber el presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), Nelson J. Ramírez Rivera, durante una ponencia ante la Junta de Control Fiscal (JCF) durante la segunda sesión de diálogos, organizados por el ente federal.

En su alocución, Ramírez Rivera enfatizó que la falta de electricidad ha obligado a más del 79% de la matrícula del CUD a depender de generadores de emergencia. De hecho, 4,000 tiendas no pudieron abrir sus puertas o abrieron con horario limitado en las semanas subsiguientes al huracán.

“Cabe señalar que estos generadores están hechos para emergencias y no para uso continuo. Operar con generadores de emergencia es muy costoso y puede devorar los limitados recursos financieros de un pequeño negocio en muy poco tiempo. Un generador promedio, puede consumir entre $500 dólares de diésel cada día”, explicó.

Incluso, las oficinas del CUD incurrieron en un gasto de $8,000 en combustible en el plazo de un mes después del huracán. “Sabemos de un distribuidor de mercancía que ha estado gastando $800 dólares diarios en este concepto de combustible”, añadió Ramírez Rivera.

Para llegar a estas conclusiones, el CUD realizó una encuentra entre sus miembros, los cuales se componían de tiendas que operan en una comunidad local, generan un promedio anual de $500,000 y emplean entre una y cinco personas.

Basado en esos datos, estiman que, en las semanas subsiguientes al huracán María, entre 15,000 y 25,000 perdieron su empleo.

“A los encuestados se les preguntó qué estaban haciendo para enfrentar la crisis y dijeron: reducir la nómina, reducir las horas de operación, reducir los inventarios, utilizar sus ahorros, solicitar préstamos del Small Business Administration, solicitar ayuda de FEMA e invertir hasta 50 dólares diarios en generación eléctrica”, contó.

Además de la falta de energía eléctrica, los detallistas en Puerto Rico confrontan problemas con el recibo de mercancía a sus comercios debido al taponamiento de furgones en los muelles locales e internacionales.

“Tenemos información que hablan de 1,700 vagones que están detenidos en los muelles en Jacksonville por falta de tener transporte para Puerto Rico”, aseguró.

El retraso en los muelles se ha mantenido como uno de los puntos de mayor controversia entre grupos como la Cámara de Mercadeo Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), la Asociación de Navieros y la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

Hace más de una semana, MIDA denunció que habían 1,400 a 1,700 furgones estancados en los Estados Unidos, en parte por el impacto que tuvieron los huracanes Irma y Harvey en los puertos de Florida y Texas, respectivamente; y la falta de transportistas.

Igualmente, al inicio de la emergencia tras los fenómenos atmosféricos FEMA acaparó el espacio correspondiente a los empresarios locales, según la organización. 

Otro factor que afecta a los detallistas es la situación económica precaria a lo largo de la Isla, empeorada por la emergencia nacional, ya que los clientes no tienen el dinero necesario para hacer sus compras. Uno de los ejemplos mencionados fue los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional (PAN), de quienes 35,000 no habían podido hacer uso de esos fondos debido a los problemas con los comercios.

Es por eso que el Centro Unido de Detallistas abogó por el recibo de alivios contributivos para pequeños comerciantes y la eliminación de las Leyes de Cabotaje.


comments powered by Disqus

NC.TV

TU OPINIÓN

Subscribe to our mailing list

* indicates required