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"Portlandia": un ejemplo para la Isla

Por: Leoncio Pineda Dattari (INS)
Publicado: 26/03/2011 08:27 am

En “Portlandia” la gente llega para retirarse y los jóvenes viven con poco dinero. Sus habitantes han elegido los parques en lugar de los expresos y los edificios de estacionamiento han sido reemplazados por paseos peatonales y otros para biciletas. En esta ciudad, que parece de fantasía, el 60% de la basura se recicla, la tasa más alta de Estados Unidos.

“Portlandia” es Portland, una ciudad del noroeste de EEUU, en el estado de Oregon, situada junto a los ríos Columbia y Willamette y cuya área metropolitana es habitada por aproximadamente dos millones de personas, que han elegido poner límites al desarrollo urbano y optar por el uso de la bicleta y el transporte colectivo.

Esta ciudad es una las vedetes del “Encuentro Portland y Curitiba: ciudades hacia la sustentabilidad”, que se celebra hoy y mañana en San Juan y que ha reunido desde alcaldes y senadores, hasta planificadores urbanos. Todos, reunidos para escuchar cosas “extraterrestres”, dignas de “Portlandia”, como el hecho de que en este estado todas las playas son públicas.

Carlotta Collete, concejal de gobierno del Concilio Metro de Portland, quien participa en el evento, da otra increíble noticia: el gobierno de “Portlandia” paga a la gente para que recicle. El estado de Oregon fue el primero en hacerlo en EEUU. Pero no es la única decisión que ha marcado a esta ciudad.

“Tenemos lo que llamamos un límite de crecimiento urbano. Somos estado agrícola. Cada ciudad en el estado de Oregon tiene ese límite. No puede haber en estas áreas sistemas de acueductos ni desarrollo urbano. Esto comenzó en 1973”, dijo a Inter News Service (INS). Para la concejala, “es la legislación más importabnte que se ha creado” en Portland.

La funcionaria contó que la población, democráticamente, “rechazó los expresos y optó por un sistema multimodal y trenes superlivianos. Pusimos un parque en lugar del expreso. Fuimos una de las primeras ciudades en tomar el dinero federal para construir parques en vez de expresos. Y construimos caminos para bicicletas y peatones, además de sistemas fuertes de autobuses, tranvías y transporte liviano”.

Sobre los límites urbanos, señaló que es una medida para proteger las tierras que están fuera de esa área. “Nos evita el desparramiento urbano”, asegura, y añade: “Es una línea invisible. En algunos sitios son las mismas casas o un bosque. No puede extenderse los sistema de agua, nada. Tenemos reglamentos fuertes para protegerlos”.

En Portland las áreas industriales fueron “limpiadas y otras convertidas en zonas residenciales o académicas. Otras siguen con industrias, aunque lo que destaca de esta ciudad son su sistema de parques. “La gente tiene que tener accesos a caminos, para correr bicicletas, y ríos. Tenemos un conjunto de reglas que nos fuerzan el desarrollo hacia adentro”.

“Cada cinco años revisamos los límites. Pero en estos años el crecimiento ocurrió dentro. En las comunidades ya existentes. En el centro de las áreas viejas. Lo mismo el desarrollo de los negocios y de las áreas industriales. Es una ciudad peatonal y amigable para bicicletas, con un tren liviano, uno de los primeros tras Nueva York y Chicago”, expresó Collete.

Sobre la cultura del automóvil, opinó que “nos encantan los carros y las calles, queremos ir rápido y pasar por encima de todos. Pero nosotros quisimos sacar los expresos. Para alguna gente era un pecado grande. Lo mismo sucedió con las estructuras de estacionamiento, donde hicimos plazas públicas. Tuvimos que tomar decisiones. Todo eso lleva a un bajo costo de vida y el tiempo de la gente que se transporta en vehículos ha bajado, contaminamos menos”.

¿Cómo se logra esto? Uno de los “secretos” de “Portlandia” son los 11 mil acres de bosques, el millón de árboles plantados, las 90 millas de ríos.

“Es una cosa espiritual la necesidad de áreas naturales. Por eso tenemos tres parques regionales”, sostiene la concejala estadounidense. Pero hay más: la toma de decisiones es pública y, por eso, las reuniones pueden durar muchísimas horas. La última, cuenta Collete, duró nueve horas.

La representante de la ciudad de Portland fue una de las invitadas al evento que se celebró hoy en el Colegio de Ingenieros, en Hato Rey. Hasta ahí llegaron personas como el alcalde de Caguas, William Miranda Torres, la senadora Norma Burgos y representantes del municipio de Bayamón. Y escucharon, atentos, la información que entregó Collete sobre este lejano y extraño mundo de “Portlandia”.


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