El alto tribunal argumentó en su fallo que "los niños son fundamentalmente diferentes de los adultos a los efectos de una sentencia".
Los magistrados se refirieron a la octava enmienda de la Constitución de EE.UU., en la que "se prohíben las sanciones excesivas" y se establece que el castigo debe "ser gradual y proporcionado".
La decisión judicial responde a los casos de Evan Miller y Kuntrell Jackson, condenados a cadena perpetua sin posibilidad de fianza por dos casos de robo y asesinato en Alabama y Arkansas cuando ambos tenían 14 años de edad.
Aunque en 38 estados de los 50 del país se permite la condena de por vida a menores, los abogados de Miller y Jackson destacaron que apenas 79 reos menores cumplen condena de este tipo en EE.UU.
