"Lo más que extraño es tener a un pueblo unido y contento... sentir un país junto, unido detrás de uno", expresó Ortiz, en un momento de la entrevista con la reportera Carolina Guillén, de ESPN Deportes, en un reportaje emitido hoy durante el programa E:60.
Esa frase quizás resuma lo expresado por Ortiz en el espacio televisivo. En el mismo, se trató a fondo el caso de Ortiz, una gloria del baloncesto mundial que vio su vida derrumbarse en junio del año pasado, cuando agentes federales de aduana allanaron una residencia suya en Cayey, donde confiscaron 218 matas de marihuana y municiones de armas automáticas.
En el reportaje, muchas personalidades del baloncesto nacional fueron entrevistadas, con figuras como los legendarios Tuto Marchand, Secretario Emérito de FIBA América, y Armandito Torres, que narraron sus experiencias con Ortiz. Además, hablaron los entrenadores Angel López Panelli, Carlos Morales y Rolando Hourruitiner, su amigo de siempre y ex compañero en la selección nacional, Jerome Mincy, y el ex apoderado de los Cangrejeros de Santurce, donde el canastero ganó cuatro campeonatos, Angelo Medina.
Además, fueron entrevistados la novia actual de Ortiz, Sylvia Ríos; el director del ICE en Puerto Rico, Alexis Torres Ríos; el secretario del Departamento de Recreación y Deportes (DRD), Henry Neumann; el abogado de asistencias legal federal, Héctor Ramos; y el licenciado Joaquín Monserrate Matienzo, quien fungió como asesor legal en el proceso.
Como si fuera uno de los partidos en los que le dio gloria a Puerto Rico, el reportaje arrancó con la voz del narrador Ernestito Díaz González narrando una de sus proezas. Se resumió su carrera de forma ágil, desde cuando fue descubierto por Armandito Torres, hasta su paso por Oregon State en la NCAA, los Utah Jazz en la NBA y los clubes de Zaragoza, Real Madrid y Barcelona en el baloncesto español.
"Creo que quizás en la NBA no tuvo la oportunidad que merecía", expresó Marchand.
Marchand, que en cierta forma fungió durante la carrera de Ortiz como figura paternal, recordó cuando Ortiz se consagró en el escenario internacional en el Mundial del '90, donde Borinquen finalizó cuarto.
De igual forma, López Panelli rememoró aquellos Juegos de la Buena Voluntad en San Petersburgo, Rusia, cuando "ganamos y fue una sorpresa tan y tan grande que ni el himno de Puerto Rico tenían".
"Cantamos todos el himno y era 'Piculín' el que llevaba la voz cantante", recordó López Panelli, quien ese momento era asistente del dirigente de la selección, Carlos Morales.
Por si fuera poco, el reportaje volvió atrás en el tiempo hasta 2003, cuando Ortiz guió a Puerto Rico a un triunfo ante Canadá en el Preolímpico, y, posteriormente, a los Juegos Olímpicos de Grecia, donde los '12 magníficos' le propinaron la primera derrota en unas Olimpiadas a un quipo de jugadores de NBA de Estados Unidos.
Entonces vino la debacle. Se habló de su final con los Cangrejeros y el ocaso de su carrera con los Capitanes de Arecibo. Se explicó como las lesiones, la edad y sus situaciones personales lo obligaron al retiro. Y, más que nada, se detalló su caída en los vicios del alcohol y la cocaína, su divorcio, su fracaso en la política y en su restaurante 'Patria' y su arresto por narcotráfico. Ortiz atendió todo de frente, con ojos llorosos y extremo arrepentimiento.
"Se me juntaron muchas cosas. Se me había ido el patrimonio, se me había ido todo", explicó, con una piscina de olas en sus pupilas.
Marchand también lloró: "Fue todo muy triste, muy triste... pero por otro lado, ahora 'Piculín' es mi esperanza".
De forma esperanzadora, el reportaje finalizó explicando su sentencia, en la cual una jueza federal lo envió a seis meses de prisión y nueve de meses de rehabilitación, saliendo de presidio el pasado 9 de mayo. Ortiz sudó humildad al ser confrontado con esa pena tan ligera.
"Yo no fui a prisión a buscar más problemas. Yo fui a prisión a salir de mis problemas", destacó. "Sinceramente, creo que el juego de las drogas es el peor juego... pero hay que ganarlo", expuso.
Finalmente, reiteró su promesa de rehabilitarse e hizo hincapié en que todo lo que es se lo debe al baloncesto.
"Desarrollar este cariño por el deporte, por el pueblo, por mi patria... esto es algo que solo te lo quita la muerte... la muerte es lo único que me lo puede quitar", suspiró, la represa abierta en sus ojos para que escaparan sus cataratas de lágrimas.
