Revuelo consistió de una superficie colorida de 450 chiringas transformando el espacio en un territorio fantástico a través del cual la luz, las sombras y el sonido dialogaban con el espectador, siendo el viento su principal protagonista. Este territorio albergó una serie de objetos móviles y suspendidos que propiciaban la interacción del público con la instalación, generando zonas y actividades de recreo variadas que convirtieron el patio en un gran área de juegos para grandes y chicos.
El proyecto artístico resultó ganador en el concurso Galería Espacio Temporal y ocupó durante seis meses los 8,000 pies cuadrados del patio central de la Galería Nacional en el Viejo San Juan. Más de nueve mil personas
visitaron la Galería para disfrutar en familia del innovador proyecto, auspiciado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña.
Se recomienda que las personas lleven su hilo.
