Según publica El Vocero, la posible evidencia fue encontrada en la residencia del juez federal Salvador E. Casellas Moreno, donde su hijo acudió el 14 de julio, día en que ocurrió el asesinato.
Los investigadores también analizan otras manchas de sangre halladas en varias partes de la residencia de Casellas Toro, ubicada en la urbanización Tierra Alta III de Guaynabo.
De igual forma la Policía analiza varios vídeos que podrían sostener la teoría de que Casellas Toro se cambió de ropa en la residencia de su padre y media hora después regresó a su hogar con otra camisa, donde encontró el cadáver baleado de su esposa en la terraza de la piscina.
Los abogados de Casellas Toro, Arturo Negrón y Juan Ramón Acevedo, dijeron a NotiCel que no emitirán comentarios respecto a al información publicada.
"Nosostros nos mantenemos en comunicación con la fiscalía, pero no vamos a decir más nada", sostuvieron ambos licenciados.
Pablo Casellas fue declarado como sospechoso del asesinato de Carmen Paredes el pasado sábado, 4 de agosto. El Departamento de la Familia asumió la custodia de las dos hijas procreadas por el matrimonio.
