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Vida

'Vamos Caminando': El peregrinaje hacia la Calle 13 (crónica)

Por: Rafael R. Díaz Torres
Publicado: 16/12/2012 09:00 pm

Sí, entrar a Miramar fue todo un “Baile de Locos” con fuertes dosis de dióxido de carbono acosando al Natatorio de San Juan y cientos de carros haciendo lo posible por meterse en la Calle 13, aunque eso implicara pasar primero por el gigantesco Centro de Convenciones Dr. Pedro Rosselló. 

Rubén Blades participó en el concierto junto a Residente Calle 13 (Valeria Collazo Cañizares/NotiCel)

No habían sistemas de posicionamiento global que salvaran al público del tráfico en la Carretera #1, los insultos de carro a carro y las peripecias de uno que otro ebrio que se bajó del auto a esconderse detrás de un arbolito para bajar las penas “Suave, suave, sabe bien suave”.

Típico del paisaje urbano boricua, el tráfico se agravó cuando a eso de las 8:15 pm, varios conductores y conductoras comenzaron a invadir carriles amparándose en el discurso de “Vamo’ a portarnos mal” enarbolado por René, Ileana, Eduardo y compañía.

La dificultad para entrar en Miramar pudo haber sido parte del plan maestro de René, quien probablemente pensó que “ustedes no me quisieron en la capital todos estos años, ahora esperen y chúpense el tapón, so…”.

Al fin a y la postre, muchas personas optaron por estacionarse en el área residencial de Miramar, a pocos pasos de la zona rosa clandestina que es custodiada por el sistema de seguridad de Twitter que la policía implementó recientemente en ese sector santurcino.

“Mano, ¿tú crees que Carmen Yulín suba a tarima?”, preguntaba un joven a sus amistades mientras entraban a negocio de esos que abre 24 horas, y que sin duda hizo anoche su agosto gracias a todas aquellas personas que optaron por comprar sus bebidas allí y no en el concierto.

“No sé, quizás suba cuando canten ‘Atrévetetete’, eso sería a’ fuego”, respondió otro joven mientras estaba en la fila del baño del mencionado aposento comercial que opera 24 horas al día.

Ya las manadas de entusiastas comenzaban a fluir por la Avenida Fernández Juncos y el elefante blanco del Distrito de Convenciones se quedaba poco a poco con el paisaje visual de quienes con cada paso seguían su trayecto “Pa’l Norte” geográfico del legendario barrio de Santurce.

“En esa fuente camina (Pedro) Rosselló por encima de las aguas. Él es el Mesías”, comentó un transeúnte en referencia a la enorme fuente de agua frente al Centro de Convenciones erigido en honor al ex gobernador Rosselló.

Al tiempo que continuaban surgiendo comentarios al azar sobre políticos y otros temas inesperados, más y más adolescentes se sumaban a la cruzada de portar sus camisas negras de “Viva Puerto Rico Libre”, el mismo atuendo que Residente Calle 13 lució en los Premios MTV Latino 2009, horas después de que el aún gobernador, Luis Fortuño, despidiera a miles de empleados públicos.

 A pesar de las vicisitudes para llegar al concierto, en el ambiente se respiraba paz.

El espíritu boricua se desbordaba con optimismo y un sentimiento casi tan bello como aquel “Beso de Desayuno” que René le dedicó años atrás a la ex Miss Universo de Lares.

Finalmente, el apagón que anunciaba el inicio del concierto ocurrió a eso de las 10:27 pm.

¡El Isla Grande Pier se quería caer!

El fango comenzaba a salpicar y la Calle 13 entera brillaba por el regreso de sus hijos pródigos.

¿Qué o quién sería la primera sorpresa del evento?

“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”.

¡Llegó Rubén Blades!

“La noche me sirve de sábana, veo las luces de ‘La Perla’ desde Panamá”.

La grata sorpresa de Blades, el vozarrón de Peje 13, la energía de René y la buena vibra de un pueblo lleno de esperanza, marcaron la velada y escribieron una importante página en la historia musical de Puerto Rico.

Sin embargo, la noche era joven y el público aún esperaba por un poco de “alegría pa’ tu cuerpo sin Macarena”.

A mitad de concierto hizo su aparición el legendario exponente de la música urbana, Tego Calderón.

“El Abayarde”, como también se le conoce a Tego, llegó con su camisa en honor al astro del beisbol, Roberto Clemente, y mató con su lírica poderosa, aunque “Sin Exagerar”.

En el concierto no cabía un alma y literalmente había que ser “La Jirafa” para poder ver claramente lo que acaecía en la tarima.

“¡Queremos ‘Latinoamérica’!”, gritaba un grupo de mujeres que reclamaba el nuevo himno de la región vernacular de la cual Puerto Rico forma parte.

En efecto, el público reclamaba a “Latinoamérica” y la inquietud revolcó “El Hormiguero” con miles de hormiguitas y unas cuantas reinas bailando ritmos cachondos con toques de urbanismo tropical.

Las venas abiertas continuaban pidiendo el éxito latinoamericano.  

¿Quién acompañaría a René e Ileana en tarima para semejante éxito tan galardonado? Esa es la pregunta.

Para sorpresa de todas y todos, el orgullo de Vista Alegre en Bayamón, Lucecita Benítez, subió al escenario, y aunque estuvo un poco perdida en su interpretación, la gente comoquiera agradeció el gesto que la Calle 13 hizo al traer a la denominada Voz Nacional de Puerto Rico.

“Qué se jod% si cantó feo, es Lucecita y se le perdona”, gritó una mujer.

El telón fue cerrando y la mezcla de olores a sudor, alcohol y otros frutos cedían su predominio y abrieron paso a niveles de satisfacción que inmediatamente inundaron las redes sociales cibernéticas.

“Best concert ever!”, escribió mucha gente que llegó a Facebook y se olvidó del performance nacionalista de minutos antes, de Latinoamérica, de Lucecita, del llamado que hizo René para liberar a Oscar López Rivera y del tímido pedido de independencia política.

¡Vamos caminando! 


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