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DRNA asegura regresó el brillo a la bahía bioluminiscente de Fajardo

La secretaria del DRNA, Carmen Guerrero. (Josian Bruno/Archivo NotiCel)

Eva Laureano para NotiCel
19/11/2013 06:55 pm
20/11/2013 06:31 am

Expertos en el área de bioluminiscencia se expresaron confiados el martes en que la pérdida de brillantez en la bahía luminiscente Laguna Grande en Fajardo es algo cíclico y que el cuerpo de agua se recuperará como ha ocurrido en el pasado.

Sin embargo, tras un recorrido entre siete y nueve de la noche del martes, la secretaria de Recursos Naturales y Ambientales, Carmen R. Guerrero Pérez, aseguró que la Laguna Grande de Fajardo estaba brillando nuevamente.
 
 

 

Acompañada por un grupo de empleados de la agencia, Guerrero Pérez observó que el fenómeno de la bioluminiscencia en la Laguna Grande muestra señales de recuperación, increpó un comunicado de prensa emitido por el DRNA.  Según explicó, el recorrido en kayak fue realizado principalmente en el área centro y norte de la Laguna.

Vecinos del área alegan que la bahía no brilla desde hace nueve días, cuando la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) comenzó a remover tierra para la construcción de una estación de bombeo de agua a unos 120 pies del cuerpo de agua. El incidente, según vecinos, ha ocasionado pérdidas cuantiosas a la economía de Fajardo porque la bahía es un importante atractivo turístico.

La noticia incluso llegó a medios internacionales a través de una nota de Prensa Asociada, la que hoy ocupa una de las portadas del portal Yahoo!.

Para el profesor Ernesto Otero y la estudiante doctoral Brenda María Soler, quienes analizan el fenómeno de bioluminiscencia en la Bahía Fosforescente de La Parguera en Lajas y  la Bahía Mosquito de Vieques, Laguna Grande se puede recuperar. 

Otero relató que en el caso de La Parguera este fenómeno de pérdida de brillantez ocurrió en el 1969 y que un investigador concluyó en un estudio que el evento fue ocasionado por “unas salinas” que afectaron el agua.

“Estos organismos (dinoflagelados) son miles por litro de agua y cuando se quita la causa se vuelven y se reproducen”, dijo Otero.

Otero relató que hace algún tiempo La Parguera dejó de brillar como por un período de tres meses, un evento que coincidió con la visita de un profesor que quería estudiar el fenómeno. No se sabe que ocasionó la pérdida de brillantez.

Luego que el profesor se fue, la bahía volvió a brillar. “Yo le dije, va a volver a brillar. A la semana después que se fue, ya había vuelto otra vez. Le enviamos fotos. Aquí nunca ha dejado de recuperarse el agua”, destacó Otero.

Por su parte, Soler dijo que en la Bahía Mosquito en Vieques sucedió un evento en el 2003 de pérdida de brillantez cuando ella hacía su maestría, pero que el agua se recuperó.

“Recuerdo que ese año en el mes de noviembre había llovido mucho”, destacó. “Entiendo la preocupación (de las personas de Fajardo) pero hay que darle tiempo al tiempo”.

Tanto Otero como Soler no se atrevieron a especular sobre qué pudo haber ocasionado la pérdida de brillantez en Laguna Grande.

Un residente del área, Charlie Robles, dijo a NotiCel que los científicos que ha llevado a pasear por el lago han notado que hay turbidez. Sobre esto, Otero dijo que la sedimentación es un factor que puede afectar el nivel de oxígeno e impactar los dinoflagelados, que son los microorganismos que le dan a la bahía su brillantez al agitarse.

No descartaron la posibilidad de las lluvias de las últimas semanas como un factor que pudo ocasionar la pérdida de la brillantez porque trae nutrientes y arrastre de sedimento que puede cambiar el comportamiento de la bahía.

“Hay organismos que pueden competir y comerse a los dinoflagelados. Así es la biología,” dijo Soler. 

Añadió que tanto la concentración de nutrientes, la temperatura del agua, nivel de salinidad y hasta la velocidad y dirección del viento pueden ocasionar la pérdida de brillantez.    

Por su parte, Otero manifestó que “No tiene que haber una construcción para que se afecte la brillantez (de Laguna Grande)”.

Al preguntársele si la presencia de botes y kayaks en el área podrían ser un factor, Otero dijo que en La Parguera hay una alta presencia de botes, motoras acuáticas y kayaks, pero que aún así el agua se recupera.

“No debe haber embarcaciones con hélices porque eso levanta sedimento”, dijo.

De otra parte, Soler dijo que en la Bahía de Vieques no se permiten embarcaciones, pero aún así ha habido fenómenos de pérdida de bioluminiscencia.

Entregarán estudio de Laguna Grande en 2 semanas

La Secretaria de del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Carmen R. Guerrero, se reunió el martes con residentes de  Fajardo y funcionarios técnicos para tratar de llegar a las causas de la pérdida de brillantez de la bahía luminiscente Laguna Grande.

Como parte de la reunión, se acordó el desarrollo de un plan de manejo específico para la bahía ya que la agencia no cuenta con uno, explicó Fernando Lloveras, director del Fideicomiso de Conservación, que maneja la reserva Cabezas de San Juan.  

“No hay reglamentación y esta es un área sensible”, dijo al destacar que el DRNA maneja todo lo que tiene que ver con el agua en la reserva.

Lloveras dijo que se desconocen todavía las razones para la falta de brillantez en la bahía aunque las teorías van desde cambios climatológicos hasta la misma construcción de las bombas de la AAA.

Destacó que aunque hay preocupación por las escorrentías del proyecto de la AAA, éste cumple con todos los parámetros.

“Ellos están cumpliendo con el plan de escorrentías”, dijo.

De todas maneras, el proyecto de la AAA se detuvo por dos semanas como medida preventiva en lo que se hacen los estudios.

Como parte de la labor, el Fideicomiso de Conservación y el profesor de biología, Miguel Sastre, harán estudios que deberán tener listos en dos semanas y que arrojen luz sobre el problema.

El Fideicomiso y el U.S. Geological Survey tratarán de determinar el contenido de heces fecales y contaminantes en el agua.

“Nosotros miraremos la calidad del agua para ver si hay contaminantes”, dijo Lloveras.

Mientras tanto, Sastre hará una serie de comparativas históricas para determinar si el fenómeno de ahora es inusual o si está dentro de los parámetros.

Sastre, quien ha estudiado la bioluminiscencia en Laguna Grande, dijo que la bahía se oscureció previamente en el 2003, pero que se volvió a recuperar luego de varios meses.

Guerrero, quien visitó diferentes áreas de la reserva, dijo que se analizarán todos los factores que puedan afectar la bioluminiscencia.

“Hay numerosos factores que pueden incidir en la bioluminiscencia; factores ambientales como climatológicos como humanos, tales como erosión y sedimentación y otros materiales químicos que se arrojen a la laguna, queremos asegurarnos que eso no está ocurriendo”, dijo la funcionaria.

Dijo que en los últimos días han ocurrido lluvias que han ocasionado erosión y sedimentación. “Por eso es importante tener los estudios para hacer un planteamiento serio y responsable”, dijo.

*Actualizada para añadir nuevos datos.


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