Inicio»

Ahora

Nota publicada hace más de 60 días.

Caso Casellas: Paredes "murió en un escenario familiar, sorpresivo y rápido"

La doctora Rosa Rodríguez Castillo, la patóloga que realizó la autopsia a la occisa. (Juan Costa para NotiCel)

Aniel Bigio
10/01/2014 01:43 pm

Carmen Aracelis Paredes Cintrón, de 45 años, fue asesinada en un escenario familiar y por una persona que conocía el uso de armas de fuego, de acuerdo al testimonio de la doctora Rosa Rodríguez Castillo, la patóloga que realizó la autopsia a la occisa.

En el duodécimo día de desfile de prueba contra Pablo Casellas Toro, el Ministerio Público, compuesto por Phoebe Isales, Janet Parra y Sergio Rubio, citó a la patóloga a la sala 706 del Tribunal de Bayamón, que preside el juez José Ramírez Lluch.

“La conclusión de la autopsia es compatible con un escenario familiar, sorpresivo y rápido”, manifestó la especialista en un tono enérgico, quien lleva 18 años trabajando para el Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

Según su declaración, Paredes Cintrón, asesinada el 14 de julio de 2012 en la terraza de su residencia, recibió 12 impactos de bala que le causaron la muerte. La patóloga, en su testimonio, indicó que separó las heridas y las detalló una por una.

“Fue un tiro que recibió a más de dos pies. Produjo daño cráneocerebral y no produjo herida de salida. Esta es una herida mortal. En mi experiencia forense, es una herida precisa, de remate y  ejecución. Compatible con ser la última”, precisó sobre el disparo que recibió la víctima en la cabeza

Sobre esa herida en particular, añadió que “eso es una herida de remate que la hace una persona que tiene habilidad y destrezas con armas de fuego”.

La mujer de 112 libras y 5' 2 de estatura murió sentada en la silla de su terraza, en la Urbanización Tierralta III, en Guaynabo, y con las piernas cruzadas. Según Rodríguez Castillo, la herida en el pecho fue una atípica que la dejó cuadrapléjica. “Rompió la espina y perforó el corazón. Es una herida incapacitante, no podía moverse, no podía levantarse de la silla ni abrir las piernas. Esa fue la primera herida que recibió. La incapacitó, no pudo ni moverse y por eso es que murió en la silla”, especificó.

La doctora dijo, además, que la mujer intentó cubrirse las zonas más importantes del cuerpo, lo que catalogó como heridas de defensa. “Esos cuatro impactos los recibió en los brazos. Lo único que pudo hacer fue poner los brazos así (protegiéndose el pecho) para defenderse”, agregó.

Las otras heridas que Paredes recibió fracturaron costillas, perforaron el esternón, pulmón, riñón, estómago y laceró el cordón espinal.

En el contrainterrogatorio, la defensa, encabezada por Harry Padilla, cuestionó si la única forma que la víctima pudo morir fue a manos de un familiar a lo que Rodríguez Castillo contestó: “Pudo recibir heridas de cualquier persona, pero es un escenario especulativo”.

El testimonio de la doctora fue el único de este viernes. El juez solicitó a la fiscalía que citara para el próximo martes en la mañana a los restantes cinco testigos. Estos son: Abiel Soto y Carlos Ríos, agentes de la Policía de Puerto Rico; Miguel Torres y el padre del acusado, el juez Salvador Casellas Moreno.

Casellas Toro enfrenta cargos por asesinato en primer grado, violación a la Ley de Armas y destrucción de prueba. 

TEMAS:

Comentarios

comments powered by Disqus