En Blanco y Negro con Sandra

Oráculo de los medios 2018

No se equivoquen. No pretendo ser ni Rukmini, ni Vivian Carla, ni me metí a seguir a Anita Cassandra. Solamente presento aquí lo que veo que pasará en los medios de comunicación en el 2018. Llevo analizando la industria desde el 1993 para diversos medios locales e internacionales, y a base de las tendencias globales, lo que me dicen sobre 15 gerentes en los medios, publicistas, anunciantes y periodistas, puedo concluir que el 2018 será un año torcido. Pasarán muchas cosas que provocarán rápidos que en años normales hubieran tardado un poco más de tiempo.

Tendencias para el 2018:

1.       Muchos cambios. Las agencias de publicidad hacen ajustes para frenar la baja en los presupuestos. Esto se une a la inestabilidad en las operaciones provocada por la lentitud en el restablecimiento de las telecomunicaciones y la energía eléctrica, y los costos asociados a tener que operar con plantas eléctricas, tras el huracán. (Esto es algo que ha afectado a toda la industria). Veremos muchos cambios gerenciales. Gente respetada y experimentada en los medios y entre publicistas [Joe Ramos, de WapaTV, por ejemplo], se irán. Por otro lado, muchos talentos, periodistas, artistas y ejecutivos se marcharán del país como parte de la emigración que vacía la isla. El impacto de esto en la industria está por verse aún.

2.       Reestructuraciones generales. En todos los medios de comunicación se dará algún tipo de reestructuración o reenfoque debido a las bajas publicitarias y eliminación de categorías de anunciantes (como shoppers o menos tiendas). El gobierno consolidará agencias y también bajará la inversión en medios.

3.       El año de la radio AM. Como siempre pasa después de un huracán, la radio se consolidará como el principal medio del país. En esta ocasión será la radio AM porque al no haber electricidad, Internet ni telefonía estable en muchas regiones, la gente recurre a la radio para informarse. Además hay una erosión grande de la FM. Los jóvenes que solían escuchar música en la banda FM o han emigrado o están moviéndose a la AM para informarse como nunca antes.

4.       Internet lento por unos meses. La estabilidad y crecimiento de medios en la web será un poco más lento, porque no hay luz y la comunicación es intermitente todavía. Sin embargo, una vez se reestablezcan, el crecimiento será exponencial. Será el principal medio, sin duda.

5.       Televisión y periódicos en problemas. A los canales les tomará tiempo recuperar las audiencias porque siguen teniendo problemas de señal y de transmisión y esto tendrá un impacto cuando negocien con anunciantes porque no alcanzan la audiencia prometida. Además, la gente se da de baja de cable TV y están compitiendo con antes y con contenido de plataformas digitales. Por eso los canales locales tratarán de compensar la baja en señal con sus versiones web. Mientras que los periódicos impresos seguirán cada vez en más decadencia frente a la Internet. El consumidor buscará más los periódicos gratis y se alejará de los que tienen contenido repetitivo.

6.       Otros medios. Los “billboards” no tendrán crecimiento ya que muchos desaparecieron con los vientos. Los periódicos regionales son especies en peligro de extinción.

Tendencias globales que afectarán a los medios en Puerto Rico:

1.       Adiós a la Internet gratis. Si se aprueban los cambios propuestos por la Administración Trump, los proveedores de Internet y contenidos empezarán a cobrar. Esto tendrá muchas repercusiones. Los periodistas y creadores de contenido perderán la posibilidad de conseguir crecimiento orgánico de sus “posts”. Ya se dice que Facebook eliminará esa posibilidad para individuos.

2.       Más vídeos, pero no serán virales. Es obvio saber que el vídeo es el futuro. La empresa Cisco anticipa que el 82% de todo el tráfico en la Internet a nivel mundial será vídeo en todas las plataformas sociales, y Hootsuite anticipa que la mitad de las empresas a nivel global ya lo están usando pero aumentará otro 26% este año.

3.       Más contenido original, pero de calidad. El éxito de proyectos cibernéticos como “De la Nada” refleja la necesidad de contenido original, bien producido, que añada valor o se distinga. El impacto de esta tendencia es de tal magnitud, que la empresa Apple anunció que invertirá $1,000 millones ($1 billón) sólo para crear contenido en vídeo como series y películas para competir contra Netflix y Disney.

4.       Se busca más transparencia. Los medios tienen que decir sus intereses, los productos que respaldan o sus vínculos económicos si es que quieren ganarse el respeto de las audiencias y distanciarse de las llamadas “fake news”. Ya los expertos en mercadeo vaticinan que los consumidores a nivel global exigirán más transparencia de los anunciantes y de los medios este año. Si en el 2017 se cuestionó cómo los periodistas buscaban o generaban noticias, este año se exigirá transparencia en los valores y el motivo por el qué los periodistas y/o comunicadores están en los medios.

5.       Audiencias más escépticas. A diferencia de la tecnología en donde los cambios son rápidos, a nivel cultura toman más tiempo. En ese sentido, ni los publicistas ni muchos empresarios mediáticos admiten que las audiencias son ahora más escépticas. Es decir, saben identificar la falsedad de lo genuino. Saben si el periodista se tomó fotos o grabó en vídeo llevando ayuda a damnificados porque de verdad quería ayudar, o si lo hizo para generar ratings o promover a algún anunciante o negocio propio. Exigirán transparencia y honestidad de los periodistas, comentaristas y medios.

6.       Personal Brand. Este año será el de las marcas personales. Las audiencias, como serán más escépticas y exigirán transparencia, le creerán sólo en aquellos individuos con verticalidad. Es decir, aquellas personas o programas de radio y televisión, o personalidades de la web cuya marca personal equivalga a credibilidad.

7.       Buscar nuevas voces en los medios. En los Estados Unidos habrá muchas caras nuevas entre los analistas y comentaristas de medios, específicamente buscando más minorías étnicas y más mujeres, para contrarrestar la retórica racista. En Puerto Rico el sistema tratará de impedirlo.

Todo esto viene por lo que pasó en el 2017.

La crisis en los medios en Puerto Rico no fue provocada por el huracán María. Quizás la exacerbó, pero ya estaba ahí. El por qué de la crisis se ve en lo que pasó el año pasado en esta industria. Aquí el tradicional resumen En Blanco y Negro con Sandra, que hacemos todos los años.

1.       Desenfoque en la cobertura informativa y desconexión con las tendencias en consumo de medios: La manera en que el público consume la información en los medios sigue cambiando. La mayoría de las audiencias se informan o entretienen primero en la web, seguido por la televisión y la radio. La lectoría de los periódicos sigue bajando a menos de un 20% de la población porque: 1) el contenido editorial no va con lo que busca el consumidor, 2) no tienen el alcance a toda la isla que buscan los anunciantes y 3) los periódicos insisten en seguir haciendo lo mismo, aún con la competencia feroz de la web y los otros medios. Pero ese desenfoque no fue exclusivo de los impresos. Otros ejemplos incluyen: las “sorpresas” que encontraron en la cobertura de la huelga de la UPR,  las bajas en las ventas en la radio, y el resultado del plebiscito que fue opuesto a lo que prometían en los medios. Ese decir, no supieron leer bien lo que querían las audiencias.

2.       Bajas en la publicidad provocan bajas en audiencias: Antes del huracán María, ya los medios reportaban pérdidas publicitarias de entre 25 y 40% al año. A esto se añaden decisiones externas que afectaron sus ingresos, como fue la subasta de “espectro” o espacio de trasmisión por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). Algunos canales de televisión y emisoras de radio no lograron vender al precio que querían y tuvieron que salir del aire. Además, los cambios demográficos en el país han provocado nuevos gustos en las audiencias. A nivel regional las audiencias no se sienten identificadas con el contenido que se produce desde San Juan y la zona metropolitana, y por eso buscan contenidos y medios que les hablen desde sus regiones.

3.       Despidos constantes y cambios en las empresas mediáticas:  El 2017 se caracterizó por los cambios gerenciales, despidos masivos y virtual eliminación de puestos para los verdaderos periodistas. Los cambios comenzaron en enero y no se detuvieron en todo el año. Mark Curry adquirió NotiCel; las empresas matrices de Caribbean Business (Latin Media House) y de La Perla (Juno Commercial Printing) retrasaron los pagos de nómina de empleados, y se nombró a Luis Batista Cruz a la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública (WIPR), que ahora se enfocará en producir espectáculos musicales en vivo. Hubo despidos en Caribbean Business, y el Sistema Ana G. Méndez despidió a toda su plantilla de empleados, aunque mantiene aún su señal al aire.  Sin embargo, los cambios más contundentes ocurrieron en GFR Media. En el verano aumentaron el precio de venta del periódico El Nuevo Día, cerraron el periódico Índice y despidieron empleados. Después del paso del huracán María, y tras meses de problemas sindicales, despidieron a unos 60 reporteros. Luego comenzaron a distribuir el periódico Primera Hora gratis, a pesar de que años antes tuvieron la campaña del lema “No vale ná” en contra de El Vocero, cuando éste comenzó a distribuirse gratuitamente. En diciembre sacaron o se fue la Principal Oficial Ejecutiva y persona que gestionó todos los cambios de personal, Graciela Eleta.

4.       Colapso de las telecomunicaciones: Anticipamos antes de los huracanes Irma y María que habría un colapso de las telecomunicaciones por nuestra dependencia en las antenas de transmisión y la falta de mantenimiento. Todavía hoy, a cuatro meses de María, hay amplios sectores del país incomunicados o sin Internet. Las pérdidas en los medios superaron los $100 millones por torres que cayeron, estudios que reventaron o se inundaron, y sólo el 20% de los medios electrónicos pudo salir al aire. Los medios en la web todavía hoy no están al 100% de distribución.

5.       Prensa buena vs. Prensa mediocre : La crisis económica en los medios en el 2017 demostró que impera la mediocridad y el miedo. Ejemplos de esto es cómo en los medios electrónicos insisten en contratar a abogados o exconvictos por robar dinero del pueblo (como Alejo Maldonado, Jorge De Castro Font o Edison Misla Aldarondo) a la vez que iban despidiendo periodistas veteranos o negándole entrada a los miles de egresados de las escuelas de comunicación.  El temor de los periodistas a perder sus empleos, y de ciertos empresarios mediáticos a ofender anunciantes o políticos, provoca que en muchos medios el contenido sea genérico y no se publique lo importante. Otras veces, que se enfoque en temas de manera superficial hasta que revientan las crisis y se ven obligados a abordarlos.

Como respuesta a estas tendencias desde este blog se convocó y se vio un aumento en la sátira política ante la ausencia de periodismo crítico y se promovió la educación en contenidos (“media literacy”) para enfrentar las noticias falsas. Por otro lado, la victoria de Dr. Shopper sobre el poderoso empresario José González Freyre, es un reflejo que la defensa de  la libertad de prensa se está dando desde medios no tradicionales. Y mientras la fiscalización tras el huracán María se hizo por los medios y periodistas extranjeros, algunos locales como el Centro de Periodismo Investigativo, sacaron la cara por la verdad, al ser los primeros en reportar sobre los contratos escandalosos y las muertes no contadas. Aun así, el 2017 cerró con temor a que pase como sucede en México, en donde el periodismo está comprado por los políticos.

*La autora es relacionista profesional y mantiene el blog En Blanco y Negro con Sandra.


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