Opiniones

Puerto Rico: La antigua y futura estrella (energética) del Caribe

El designado Oficial de Transformación de la AEE

Veinte días después de que el huracán María azotara a Puerto Rico con una furia que no habíamos visto desde Katrina, el territorio estadounidense aún sufre la falta de acceso a energía eléctrica, con un porcentaje de recuperación que apenas supera los dos dígitos. La Autoridad de Energía Eléctrica de PR (AEE) está en una carrera contra el tiempo para restaurar la energía a una población impaciente, la cual ha estado abandonando la red por más de una década. ¿Qué les depara el futuro?

En esta situación compleja se adentra quien es quizás el multimillonario más famoso del planeta, para ofrecer una solución ecoamigable, sostenible e innovadora a las necesidades energéticas de la isla. No es ni más ni menos que Elon Musk, quien ha demostrado interés en el futuro energético de Puerto Rico mediante una conversación por Twitter con el gobernador Ricardo Rosselló. La avalancha de respuestas en Twitter al anuncio de Musk es algo catártico para una población que lleva más de una década aquejada por una red eléctrica inestable y poco fiable. La gente y el gobierno de Puerto Rico están clamando por un cambio, y la oferta de Musk es una bendición de Dios. ¿Qué podría significar esto para el futuro energético de Puerto Rico?

Durante toda mi vida profesional he encontrado un aforismo que siempre aplica: “Nada es tan bueno –o tan malo– como parece de antemano”. Esta cita, la cual se ha atribuido a Patton, Shakespeare y otros, me recuerda a otra cita relacionada con mi primera vocación, la aviación: “A menos que estés prendido en fuego, tu primer paso en una emergencia siempre debe ser dar cuerda a tu reloj”. En otras palabras, cuando las cosas empiezan a ponerse de locos, frena y piensa detenidamente antes de continuar. He aquí tres factores que se deben considerar mientras se disipa la tempestad en Twitter por la oferta de Tesla:

En primer lugar, el mero hecho de que el gobernador Rosselló haya apoyado efusivamente la oferta de Musk es, de por sí, un acontecimiento muy positivo. Es una señal clara para los inversionistas privados de que la isla está seriamente considerando soluciones innovadoras a sus retos energéticos. Los inversionistas han interpretado correctamente esta señal de que todo está sobre la mesa, y que el gobierno está considerando sinceramente a todo aquel que tenga soluciones verdaderamente innovadoras (apoyadas por fuentes de capital inteligente).

En segundo lugar, sería ingenuo pensar que ahora todo irá viento en popa, luego de que Musk haya demostrado interés en resolver la crisis energética de la isla. El contexto energético de Puerto Rico requiere soluciones que son muchísimo más complicadas (es decir, costosas) que otras soluciones exitosas de Tesla. La base farmacéutica de Puerto Rico (un motor económico clave para la isla) es solo un ejemplo de los sectores que no pueden beneficiarse de la tecnología actual sin una mezcla prudente de fuentes energéticas. Puerto Rico tiene una serie de desafíos geográficos, logísticos y de transportación que deben abordarse con una estrategia energética integral. Las soluciones de Tesla van a ser necesarias, pero no serán suficientes por sí mismas para transformar realmente el sector energético de PR.

En tercer lugar, y posiblemente el más importante, está el verdadero impacto de la oferta de Elon Musk: ha reajustado los modelos mentales en cuanto a estrategias energéticas. En un periodo de 20 días (y después de un huracán mayor), el consumidor promedio en Puerto Rico ha comenzado a hablar cómodamente sobre “energías renovables”, “micro redes”, “generación distribuida” y “fortalezas de la red”. Dos días luego del paso del huracán María, eran solo los expertos los que estaban teniendo estas discusiones elevadas sobre el futuro de la estrategia energética de Puerto Rico. Ahora todos en la isla se preguntan, “¿Por qué no?” Esta aceptación y reajuste en la conversación es el verdadero impacto de la oferta hecha por Elon Musk. Los inversionistas privados que buscan resolver el desafío energético de Puerto Rico ahora entienden que van a tener una clientela mucho más educada y exigente para sus proyectos. Las entidades públicas ahora saben que todo está sobre la mesa. Y el gobierno ha abierto la caja energética de Pandora y establecido unas expectativas sumamente altas para el futuro. Este reajuste de mentalidad es un cambio revolucionario.

¿Y ahora qué? ¿Qué posibilidades muestra el futuro de Puerto Rico luego de la oferta de Musk? Puerto Rico ya tiene una estrategia energética incipiente, aunque sin ejecutar, que incluye micro redes, 50% fuentes renovables y una mezcla de gases con bajas emisiones de carbono (que utiliza propano como combustible, junto a otros gases naturales) para satisfacer la demanda. La oferta de Musk ahora hace que esta sea una meta alcanzable a nivel político y fiscal. Ya se han visto propuestas a través del Título V de PROMESA para proyectos críticos, las cuales se enfocan de lleno en energías renovables y mezclas energéticas más ecoamigables. Actualmente hay más de $1.5 mil millones en proyectos energéticos en curso, todos presentados antes de la oferta de Musk por Twitter, y todos mayormente compatibles con su visión (y la de Puerto Rico) para una transformación energética. Con las ayudas de las agencias federales para reconstruir y rehabilitar la red (y posiblemente reforzar mediante procedimientos federales nuevos), esperamos que muchos más dueños de proyectos e inversionistas privados se aventuren, ahora que ya se han establecido las apuestas y las condiciones de crecimiento.

Esta visión, que ahora muchos consideramos posible, es: En diez años, Puerto Rico podría haberse deshecho de la generación de energía mediante crudo pesado; transformado sus unidades de combustible fósil a una mezcla de gases sostenible; instalado completamente fuentes de energía renovable mediante una generación distribuida; desarrollado mini redes municipales para satisfacer la demanda mediante un monitoreo innovador y reactivo; y haberse posicionado para convertirse en un exportador neto de energía con un impacto ambiental mucho menor –y a un costo mucho más bajo– que hoy día. Todo esto con la participación de una autoridad independiente y responsable para la regulación energética. Puerto Rico podría convertirse en el Energy Star del Caribe, dando el ejemplo –y las condiciones– para una energía sostenible, rentable y confiable que actúe como motor para nuestro desarrollo económico.  

Se podría decir que Elon Musk no será el único accionista privado en este futuro prometedor, pero sí podría ser el catalizador que lo comenzó todo. Comencemos hoy a hacer de este futuro una realidad para las próximas generaciones que viven, trabajan y crecen en Puerto Rico. Hagamos que Puerto Rico brille (literalmente) otra vez.

* Noel Zamot es el Coordinador de Revitalización en la Junta Federal de Supervisión y Administración Financiera en Puerto Rico. Antes del paso de los huracanes Irma y María, sus esfuerzos estaban enfocados en revitalizar la infraestructura crítica de la isla mediante la inversión privada. Luego de Irma y María, esta misión ha cobrado nueva urgencia. Actualmente se mantiene comprometido y optimista con el crecimiento económico de Puerto Rico a largo plazo.


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