Vida

La victoria del poeta maldito (galería)

El momento de trascendencia ocurrió a mitad de presentación, después de proclamarse otra vez “nómada, loco, noctámbulo y soñador... un vagabundo”.

La estridencia terminó y vino una pausa muy distinta a las otras de fallas técnicas que habían salpicado la noche molestosamente.

Para torear los otros silencios, siempre tenía algún comentario jocoso o atrevido. Pero este silencio fue distinto, las palabras lo habían abandonado.

Miró al público, miró a los músicos y la única señal que pudo dar de lo que estaba experimentando fue llevarse los dedos a los ojos para aguantar las lágrimas.

Quizás fue ese el momento en el que le llegó la victoria al corazón, el momento que le faltaba para sentir que realmente había vuelto a la vida después del más oscuro de sus trayectos.

En 2012 ya había tenido un "encuentro" que sonó más a eulogía que a celebración. Y luego unos "friends" le extendieron sus brazos para ayudarlo a caminar. Pero todavía faltaba algo, faltaba que el dragón se alzara majestuoso y extendiera sus negras y escamosas alas para escupir fuego y azufre, para probar que todavía la creación más brillante se logra mediante la destrucción más brutal.

Las canciones "bonitas" que se tocan en bodas habían quedado atrás. Esta noche era para volver a pararse al borde del abismo cautivador y mecerse desafiante entre la vida y la muerte. Para volver a citarse con la "blanca mujer", mirarla, cantarle a su belleza y escuchar que la mujer le vuelva a aplazar la huida porque aún no le ha llegado la hora.

A esa cita llegó en estricto negro como el vaquero de The Dark Tower, con una chaqueta de cuero símbolo de los 21 años que habían pasado desde que desató en el mundo llantos subterráneos, delirios, vértigo y la poesía explosiva de la brujería. 21 años desde que se emborrachó de amargura para olvidar a la Penélope que todavía lo arrastra por los escombros de su vida.

La noche anterior estuvo para el romance, la tierra, la familia y la alegría de vivir. La noche del sábado, estuvo para la demencia y para los brotes de espasmos pugilísticos cual Iggy Pop salsero.

La noche del sábado, el poeta guerrero volvió a construir un manicomio seductoramente inaccesible en el que residen sus criaturas musicales que no pueden sobrevivir en la luz... las renegadas... las malditas.

Draco Rosa, el compositor de rock más osado que ha dado Puerto Rico, finalmente volvió.

Vea también:

Un sereno Draco engalana el 'Choliseo' (galería + video)

En celebración del poeta guerrero


Setlist:

Mama

Pasión/Lifeless Clown

Lie Without a Lover

Es la guerra

Te Fumaré

María María

Que se joda el dolor

No me preguntes

Hablando del amor

Madre Tierra

Llanto subterráneo

Vagabundo

Penélope

Delirios

Para no olvidar

Blanca Mujer

Vértigo

Vivir

Brujería

La Flor del Frío

Amantes hasta el fin

Mientras Camino

Tu Cuerpo

Mad Love

Banda de Robi Draco Rosa para concierto "Lo Maldito" en celebración de los 21 años de Vagabundo:

Toss Panos y Andrea Alvarez - Batería
René Camacho y Lonnie Hillier - Bajo
Josh Sonntag y Robb Torres - Guitarra Eléctrica
Habish Rosario - Guitarra Acústica
Alexandra Rivera Santiago - Mellotron / Chamberlains
Egui Santiago - Teclados / Programación
Cheito Quiñones y Javier Hiram - Coros
Jan Duclerc - Trompeta
Víctor Vázquez - Trombón


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