Vida

Las SanSe pierden su esencia y sus fanáticos

Opinó una joven vecina del Viejo San Juan.

Alejandra Ramos Riera lleva 31 años viviendo en el Viejo San Juan y ha sido testigo de los cambios significativos que han experimentado las Fiestas de la Calle San Sebastián a través de los años. Por esto no titubea en reconocer que la cantidad de asistentes durante la SanSe ha disminuido considerablemente. 

“Es la primera vez que yo podía caminar tranquilamente por las cuestas que llegan a la San Sebastián. Incluso comprar en el supermercado antes era casi imposible y yo pude ir ayer, viernes, tres veces al supermercado. Antes ya a partir de las 12:00 del mediodía transitar de por sí era complicado”, explicó la teatrera y dramaturga.  

¿Las razones? Pueden ser varias. Primero, son muchos los puertorriqueños que aún no cuentan con el servicio de electricidad en sus hogares. A esto se suma el escollo económico tras el desempleo y el temor del ciudadano por su seguridad tras el embate del huracán María en Puerto Rico. Y ni hablar de los negocios este año en la SanSe, que también reflejaron una baja significativa en ventas. 

A pesar de la merma, la joven reconoce que ayer, sábado, fue el día que más se llenó desde que comenzaron las fiestas este año. También afirma que la seguridad ha tenido un mayor refuerzo que en años anteriores. 

Las fiestas ya no son lo mismo

El recuerdo que tiene Ramos Riera sobre las Fiestas de la Calle San Sebastián hace diez años es totalmente distinto a lo que vemos hoy día. El enfoque principal eran las artes y la música autóctona como la bomba y la plena. De hecho, hasta se hacían torneos de ajedrez simultáneos a la celebración. 

“Antes no había esto de DJ’s en las plazas. Antes se preservaba más la cultura. Ahora más bien se bebe y se baila. Pero yo llevo varios años que echo de menos lo que fue. Las obras de arte estaban todas en la calle San Sebastián. Sí se bebía y se bailaba, pero también había lo otro. No pasaba como ahora que la bebelata está como que por encima. Esas prioridades cambiaron un poco”, explicó la directora del Teatro La Azotea. 

Sobre las promociones en los edificios históricos del Viejo San Juan, la dramaturga confiesa que es algo que se está dando en años recientes. 

“En los inicios jamás era así. Se apostaba más a los pequeños comerciantes y a los productos autóctonos. Imagina una fiesta autóctona en San Fermín, España, con esos anuncios. No es lo mismo. Hubiese sido chévere preservarlo sin eso. No necesariamente un inflable o un ‘banner’ (cruzacalle) hará cambios en la opinión de una persona”, opinó la joven.

Ramos Riera recomendó preservar la esencia de las Fiestas de la Calle y brindar una mayor curaduría en términos de venta y ofrecimiento del arte durante la actividad. 


comments powered by Disqus

NC.TV

TU OPINIÓN

Subscribe to our mailing list

* indicates required