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Comunidades esperan una década por proyectos de los fondos CDBG-DR

Tras casi $30 millones otorgados hace 10 años.

Durante 11 días estuvo lloviendo casi sin parar sobre los pueblos del sur y suroeste de Puerto Rico. Un golpe de agua inundó cerca de 50 residencias en las Parcelas Pole Ojea del barrio Llanos Costa, en Cabo Rojo. Esto fue en 2008. Pero el proyecto de mitigación de inundaciones para el que el Departamento de Vivienda de Estados Unidos asignó $3,093,000 mediante los fondos CDBG-DR aún no se ha completado en 2019.

Elba Ledesma, una modista que tiene su casa al lado del parque de pelota, todavía conserva las fotos que evidencian que el agua le llegaba a la cintura y cubría su carro hasta las ventanas. La líder de la comunidad, Marisol Guardarrama, recuerda que hubo personas que tuvieron que ser rescatadas en lanchas. Se ahogaron vacas, cabras y caballos, y la pestilencia por la acumulación del agua arropó a la comunidad por más de una semana.

Hubo familias que dejaron sus casas y nunca regresaron. Ninguno de los residentes que permanecen quisiera volver a pasar por esa pesadilla.

Cabo Rojo fue uno de los 25 municipios que fueron declarados Zona de desastre por el entonces presidente George W. Bush. Cerca de 630 personas en Puerto Rico tuvieron que refugiarse como consecuencia de las inundaciones que ocasionó el evento de mal tiempo, anticipo a lo que luego se convirtió en el huracán Kyle.

Como Cabo Rojo, hay otros nueve municipios que, 11 años después del desastre, aún tienen proyectos inconclusos, que incluyen puentes, adquisición de viviendas y demolición de escombros, a la espera de que el Departamento de Vivienda de Puerto Rico gestione contratos y desembolse la cantidad restante de la subvención. 

De acuerdo con los informes mensuales que publica el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD, por sus siglas en inglés), Puerto Rico recibió una subvención de $29,982,887 para atender el desastre de 2008. Para mayo de 2019, aún mantenía un balance de $7,149,226 de estos fondos, o el 24%. Por esta razón, el Gobierno de Puerto Rico ha sido catalogado por las autoridades federales como gastador lento o “slow spender”. 

“Nos preocupa que siga existiendo este importante balance pendiente. De hecho, hemos clasificado al territorio como un ‘gastador lento’ en esta subvención”, expuso por escrito uno de los portavoces de HUD, Brian Sullivan.

“Ser catalogado como una entidad que gasta el dinero de forma lenta genera un proceso de asistencia técnica sustancialmente mayor por parte de HUD”, explicó en otra comunicación la especialista en asuntos públicos de HUD, Gloria Shanahan.

Desde 2018, el Departamento de la Vivienda es la agencia recipiente de los fondos CDBG y CDBG-DR. Pero, cuando originalmente se asignaron los fondos por estas inundaciones a principios de 2009, los manejó la Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales (OCAM), hasta 2017, y luego pasaron a manos de la Oficina para el Desarrollo Socioeconómico y Comunitario (Odsec), de 2017 a 2018.

Memorando del Inspector General de HUD deja ver problemas en la gestión de los fondos

Un memorando que la Oficina del Inspector General de HUD emitió el 17 de noviembre de 2017 alertó de la falta de capacidad de Odsec para administrar fondos de recuperación de desastre CDBG. Un mes antes, el Gobierno de Puerto Rico había propuesto que Odsec administrara los nuevos fondos que se asignarían a la isla para la recuperación de los huracanes Irma y María. 

Entre las razones para la lentitud en el uso de los fondos asignados en 2008, el documento menciona el cambio de personal en las agencias a cargo luego de cada período electoral, que requiere nuevo entrenamiento y asistencia técnica.  

También apunta al exceso de tiempo que toma obtener permisos de construcción y edificación y las revisiones ambientales. 

El secretario de Vivienda, Fernando Gil, reconoció que OCAM no tenía la capacidad de manejar la subvención con agilidad.

“Muchas veces, (la lentitud en el gasto del dinero) tiene que ver con la capacidad de la misma agencia; si son agencias muy pequeñas manejando varias cosas a la misma vez. Eso venía de OCAM, que después pasó a ser de Odsec y ahora a nosotros”, señaló. 

Gil también aceptó que la transición de tareas a su agencia, mediante la Ley 162 de 2018, ha tomado tiempo y aún no se completa. Esto, a pesar de que la legislación se firmó en julio de 2018 y Vivienda debería estar listo para manejar una nueva subvención que, se estima, llegará a sumar $19,900 millones. La cifra de dinero que Puerto Rico espera de CDBG-DR por el huracán María es más de 600 veces la que recibió por el desastre que ocasionaron las lluvias de 2008.  

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