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Desastre total para P. R. un huracán como Dorian

Apuntan a la costa norte como la más vulnerable

El 20 de septiembre de 2017 el huracán María azotó inmisericorde por alrededor de siete horas al archipiélago de Puerto Rico, primero como categoría 5, luego como un ciclón categoría 4, pero ¿se imagina qué hubiese pasado si se mantenía en categoría 5 durante 42 horas de forma estacionaria?

Eso fue lo que pasó con Dorian en Bahamas durante el pasado fin de semana con una destrucción tan masiva que el 60% de la isla de Gran Bahama quedó cubierta bajo agua por causa de las lluvias y marejadas. Los daños causados por Dorian en Bahamas fueron tan graves que algunas islas sufrieron cambios topográficos que pudieran ser permanentes.

Mira lo que le pasó a la isla Gran Bahama.

Dorian entró al archipiélago de las Bahamas con vientos de 185 millas por hora (295 kilómetros por hora) y ráfagas de hasta 220 millas por hora (350 kilómetros por hora), según el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. El ojo del huracán tocó tierra el domingo, 1 de septiembre, primero en Cayo Elbow y luego en la isla Gran Ábaco.

A su arribo Dorian prácticamente se detuvo, moviéndose a solo 1 milla por hora, lo que ocasionó que el azote y los daños fueran mayores.

Las fuertes lluvias dejaron en el noroeste de Bahamas hasta 24 pulgadas (60 cm) de acumulaciones de agua, mientras que en las islas centrales se registraron hasta cuatro pulgadas (10 cm), lo que provocó riadas en todos los casos.

La marejada ciclónica de Dorian puede elevar el nivel del mar hasta 23 pies (7 metros) sobre el normal de la marea en las Islas Ábaco y Gran Bahama, cuyas costas recibieron "grandes y destructivas olas" por "varias horas".

Imágenes de las Islas Ábaco, el primer punto del archipiélago atlántico en ser golpeado por Dorian, mostraron calles completamente inundadas en las que había que moverse en embarcación, mientras el aeropuerto de Freeport, capital de Gran Bahama, se encontraba sumergido bajo el agua, menos el último piso.

Dorian comenzó a abandonar Bahamas el martes 3 de septiembre en dirección noroeste y a 5 millas por hora (7 km/h), según el CNH.

Mira en esta galería de fotos la destrucción de Dorian en Bahamas.

La doctora Maritza Barreto, oceanógrafa geológica y especialista en erosión costera, dijo que un fenómeno de ese tipo sobre Puerto Rico ocasionaría muchos daños, pero no al nivel de lo que ocurrió en Bahamas.

“No va a ser el caso de Dorian en Bahamas porque esas islas son prácticamente planas y son depósitos mayormente de carbonato. Siempre habrá secciones de las costas que van a quedar bajo agua. Pero Puerto Rico tiene alrededor de un 75% de su superficie en relieve (montañas), no es Ábaco y es más grande”, indicó la profesora a NotiCel.

“Lo que sí puede suceder es que un fenómeno como Dorian y que se quede estacionario aquí es que va a haber una devastación específicamente en las costas con erosión severa. No solamente va a ser inundada sino que, de acuerdo con el área, el alcance podría ser mayor, si no se mitiga desde ya”, advirtió.

Según la experta, aquellas zonas de Puerto Rico en las que fueron removidas las dunas de arena en los años 60, 70 y 80 la inundación será mayor y dio como ejemplo la costa norte de la Isla.

“La arena amortigua la inundación y el impacto sería menor. Aquellas zonas con erosión severa, en un evento como Dorian causaría impacto en las estructuras e inundación severa. ¿Cuántos metros hacia adentro? Dependerá del área geográfica. Ocean Park es un ejemplo de lo que está sucediendo hace décadas (con la erosión). En Loíza desde los 80 está presente ese problema. Se ven rocas viejas que se pusieron y ahora no están funcionando. En Arecibo hay erosión crítica”, mencionó la también catedrática de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

Mira este video sobre Dorian en Bahamas.

Barreto lamentó que en un evento hipotético, como el paso de un huracán como Dorian que se quede estacionario varios días sobre Puerto Rico, no solo se afectarían viviendas y comercios aledaños a las costas sino también otras instalaciones y utilidades del Gobierno.

“El aeropuerto internacional está pegado al agua y hasta estaciones de energía eléctrica están muy cerca de la costa. Hemos hecho trabajo y he visitado diversas personas en los últimos años que trabajan con política pública y han escuchado lo que hemos dicho, pero no hemos visto acción. Hay un documento de 1978 titulado ‘Shoreline of Puerto Rico’. Es un informe técnico y una de sus recomendaciones era que el Departamento de Recursos Naturales desarrollara unas guías para informar cómo debía construirse en la costa porque ya había identificado zonas de erosión. ¿Qué se hizo en los últimos 30 años? No sé. Es un problema que estamos arrastrando por más de cuatro décadas”, lamentó Barreto.

Con Barreto coincide el profesor Jesús Vega, geoarqueólogo y consultor científico, quien aseguró que la costa norte sería la más afectada por varios factores como la desaparición, por causa del hombre, de las dunas y mangles.

“Todos los cuerpos de agua que tienen que ver con estuarios también se verían inundados. El aeropuerto podría inundarse completo con una tormenta estacionaria, ni siquiera con un huracán. El mangle es una protección natural, igual que las dunas, ofrecen mecanismos de protección. Pero nosotros somos los culpables de la desaparición de los mangles y las playas por la construcción desmedida”, indicó el también profesor de la Universidad de Puerto Rico en Ponce.

“En una situación hipotética como esa, La Perla (en el Viejo San Juan) desaparecería bajo el agua porque en Bahamas no solamente subió el agua sino que subió con golpe. Hay muchos factores envueltos. Hay arrecifes que rompen la ola, pero habría que ver cuán saludables están. Esos lugares costeros como San Juan, Carolina, Loíza… sufrirían mucho. Y si el lugar tiene un sedimento muy fino como en las Bahamas, la topografía va a cambiar”, manifestó Vega.

Para el geoarqueólogo, otro factor estaría en contra de la costa norte y es que, de acuerdo con sus investigaciones, esa costa se está hundiendo. Explicó que la placa tectónica sobre la cual se cimenta Puerto Rico se está inclinando de manera que el norte se está hundiendo en el Océano Atlántico y el sur se eleva sobre el Mar Caribe.

Según la teoría de Vega, la razón del hundimiento es la actividad sísmica en nuestra placa tectónica, lo que representaría otro peligro en caso de tsunami, que traería una pared de agua a gran velocidad hacia nuestra costa norte.

De todas maneras, “un huracán como Dorian habría dañado menos porque Puerto Rico es una isla muy montañosa. En Bahamas la marejada ciclónica subió demasiado. Acá sería distinto”, opinó Vega.

Hace dos años, el huracán María dejó hasta 38 pulgadas de lluvia en algunos lugares, siendo las inundaciones más graves en el municipio de Toa Baja por el desbordamiento del Río La Plata. De igual manera, provocó marejadas de cinco pies que subieron hasta siete pies en lugares como Maunabo, Patillas y Arroyo.

María y Dorian están entre los huracanes más poderosos que se han formado en el Atlántico en los últimos años.

Mira este video resumen de los efectos de María en Puerto Rico.


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