Ahora

Expuesto el estrés postraumático de María en la niñez boricua

De acuerdo a estudio publicado esta semana

Más de la mitad de los jóvenes de Puerto Rico vio un amigo o un familiar abandonar la Isla después del huracán María, de acuerdo con un estudio que revela dramáticos grados a los que la juventud boricua se vio expuesta a hogares destruidos, escasez de comida y agua ,y amenazas a sus vidas.

En contraste con muchos desastres comparables, los efectos físicos y mentales del huracán categoría 4 que azotó la Isla en septiembre de 2017 fueron “casi omnipresentes sin importar la localización geográfica o el estatus socioeconómico”, según el estudio sobre el impacto en la niñez publicado en la revista Jama Network Open.

“La magnitud fue tan grande que todos los niños estuvieron expuestos”, dijo Joy Lynn Suárez, profesora de sicología de la Universidad Carlos Albizu y coautora del informe.

El huracán destruyó el sistema eléctrico del país y dejó alrededor de 4,600 muertos.

De acuerdo con el estudio, 30% de los niños reportó que ellos percibieron que sus vidas o la de sus seres queridos estuvo en riesgo, un fuerte vaticinador del desorden de estrés post-traumático (PTSD, por sus siglas en inglés). Los que sobrevivieron aún temen por sus vidas.

Lea también: Fundamental los servicios de salud mental para los niños tras los desastres

Otras conclusiones del estudio son:

  • El 47.5% de las casas recibió daños, mientras que un 83.8% de los niños vio hogares destruidos.
  • El 24% de los jóvenes ayudó a rescatar personas.
  • El 25.5% de los jóvenes estuvo obligado a evacuar su hogar.
  • 32% de los jóvenes experimentaron escasez de agua y comida.
  • 16.7% de los jóvenes aún no tenían servicio de electricidad nueve meses después del huracán.

El estudio es uno de los mayores intentos en la historia de Estados Unidos en encuestar niños y jóvenes luego de un desastre natural mayor. Además, es la muestra de niños latinos más grande impactada por un desastre, un grupo no representado en las investigaciones regulares.

“El estudio muestra evidencia contundente de la necesidad de fondos adicionales para la contratación y entrenamiento de profesionales de salud mental, quienes pueden proveer terapias a los niños que lo necesiten”, agregó la profesora.

“Significa también que necesitamos realmente poner atención en la preparación para futuros desastres y asegurarnos de que las agencias de gobierno tengan un plan por si vuelve a ocurrir otro desastre”, indicó.

El estudio fue reseñado por The Guardian.

En enero pasao, otro estudio similar realizado por el Instituto de la Juventud (IDJ) junto a Estudios Técnicos Inc. y voluntarios de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (UPRRP), encuestó 705 hogares con niños menores de 18 años de edad sumado a análisis cualitativos entre 300 personas de cinco municipios.

Las personas encuestadas entre julio a noviembre de 2018 respondieron a preguntas relacionadas sobre los efectos del ciclón que devastó Puerto Rico en septiembre de 2017 en áreas como la educación, salud, y la economía familiar así como la preparación o planes que llevaran a cabo previo a la emergencia. 

Lea también: Los efectos María en la educación de la niñez puertorriqueña


NC.TV

No te pierdas las noticias más importantes del día | ¡Suscríbete aquí!

* indicates required
¿Desea recibir ofertas especiales ocasionalmente?

TU OPINIÓN