Gobierno

Decisión de reconstruir mejor influye en atraso de fondos federales

Llegan menos de la mitad de fondos de "emergencia"

A un año del huracán María, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) solo ha desembolsado $1,500 millones de los fondos destinados para atender la respuesta inmediata a la emergencia a las agencias del Gobierno de Puerto Rico y municipios.

Según el director ejecutivo de la Oficina Central de Recuperación y Reconstrucción (COR3), Omar Marrero, esta cifra es apenas una cuarta parte de los $3,700 millones obligados en el Programa de Asistencia Pública de la agencia federal.

Marrero dijo que en total Puerto Rico ha recibido $8,000 millones de los $12,000 aprobados por FEMA para trabajos relacionados a la fase de respuesta a la emergencia. Esta cifra incluye asistencia individual, asistencia pública, mitigación, administración, y operación.

“De ese universo en los procesos A y B, que son las categorías de emergencia, únicamente hemos recibido un 41 por ciento. Lo otro está en FEMA. Como todavía estamos en respuesta, los fondos están llegando ahora”, explicó Marrero en entrevista con este diario.

El pasado jueves se firmó el acuerdo con el Departamento de la Vivienda Federal (HUD) que permitirá el desembolso de $1,500 millones que se convierten en los primeros fondos para la reconstrucción de viviendas y estructuras. En total, HUD aprobó $19,900 a través del Programa Comunitario (CDBG, por sus siglas en inglés).

El viernes trascendió que FEMA aprobó $55.6 millones en reembolsos a varios municipios y a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), pero este dinero tampoco ha sido desembolsado.

Los municipios de Cataño, Las Piedras, Carolina y Loíza recibirían próximamente $10,922,565.08 de reembolsos por los trabajos de recogido de escombros y otras medidas de protección (categoría A y B).

Además, la AEE recibirá $39,086,803 como reembolso a trabajos de emergencia, así como el Hospital Menonita otros $5,667,917.60 por gastos incurridos en medidas de protección, ambos bajo la categoría B.

Marrero explicó que su oficina contabiliza solo lo destinado directamente a los trabajos relacionados a la respuesta, por lo que deja fuera otros fondos federales recibidos, como los de Medicaid y otras agencias del gobierno federal.

Adicional a estas partidas, FEMA ha estimado en $37,400 millones los fondos que destinaría para los trabajos de recuperación en Puerto Rico en un plazo de diez años. Aunque está contemplado en su presupuesto, ese dinero no se ha desembolsado ya que todavía Puerto Rico está en la etapa de respuesta para luego iniciar la fase de recuperación a largo plazo, que incluye los trabajos de obra permanente.

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Marrero dijo que se trabaja en los planos y estimados de los proyectos que figuran dentro del plan de recuperación del gobierno, un voluminoso documento realizado junto a funcionarios del gobierno federal, ajustado al plan fiscal y certificado por la Junta de Control Fiscal, como requirió el Congreso.

En el mismo, el gobierno estima que en diez años necesitará $139,000 millones para la reconstrucción de los daños causados por María.

“Se han identificado $69,000 millones para la recuperación. Para nosotros no es suficiente recuperarnos del desastre, sino también de la debacle económica por lo que se estima en $139,000 en diez años”, detalló Marrero.

Para el funcionario el plan de recuperación es viable y realista porque se trabajó con las agencias federales y cumpliendo con todos los requerimientos del gobierno federal.

Hasta el momento no se ha logrado un compromiso del Congreso para la aprobación de esos fondos para esos trabajos a largo plazo. A un año del huracán, todavía FEMA no ha desembolsado la mayoría de los fondos de la primera fase de respuesta a la emergencia. Tan atrasado está el proceso que la agencia federal se vio obligada a extender hasta marzo el término para completar los trabajos de recogido de escombros y trabajos de emergencia (categorías A y B).

El gobierno optó por acogerse a la sección 428 de la Ley Stanford para poder reconstruir de forma resistente. Marrero justificó la decisión ya que, de haber seguido el procedimiento ordinario, aunque se recibiría el dinero más rápido, solo se hubiesen podido arreglar las estructuras como se encontraban antes del huracán.

Con la 428, el gobierno podrá reconstruir los daños ocasionados por María con un diseño más resistente a otro evento atmosférico. La desventaja, admitió Marrero, es que toma más tiempo en la aprobación.

“Se decidió la 428 para una reconstrucción más resiliente. Para nosotros no es una opción reconstruir lo que teníamos antes. ¿De qué vale? ¿Para que venga una próxima tormenta y se caiga?”, cuestionó el funcionario.

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En noviembre de 2017, FEMA impuso una capa adicional en la burocracia para la aprobación de los fondos. Aunque no es requisito de esta sección, la agencia federal requiere una especie de preauditoría antes de liberar los fondos por considerar a la Isla una jurisdicción de alto riesgo.

Marrero considera este requisito innecesario ya que el gobierno ha cumplido en mantener unos controles internos para asegurar el buen uso de los fondos. La preauditoría retrasa sustancialmente la disponibilidad de los fondos.     


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