Gobierno

FEMA se responsabiliza por megacargamento de agua

Deberán destruirlo o abandonarlo.

Luego de dos días en que nadie quería adjudicarse las 20,833 paletas de agua embotellada sin usar —valoradas en $22.25 millones y encontradas en la pista del aeropuerto José Aponte de la Torre en Ceiba—, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) asumió la responsabilidad del cargamento.

Las botellas de agua eran destinadas a los damnificados del huracán María y fueron adquiridas en abril del año en curso por la Administración de Servicios Generales (ASG) de Puerto Rico por una razón que aún se desconoce. 

Su distribución, pautada para 12 municipios y dos agencias de gobierno, fue cancelada debido a un alegado mal sabor y mal olor en el líquido, atribuido a los largos meses que el agua estuvo en la pista del aeropuerto.

“Nosotros determinamos a principios de año que, no empece a que estábamos dando cerca de cuatro millones en comida y agua para ese entonces, determinamos en enero que teníamos un exceso. Este exceso lo estábamos trabajando en Ceiba. Decidimos poner esa agua en el piso, en el ‘tarmac’, porque nosotros teníamos esa agua en contenedores almacenada a través de toda la Isla”, confesó Justo Hernández, coordinador alterno de la operación de FEMA en Puerto Rico.

Hernández atendió a la prensa el jueves en la tarde mediante una conferencia telefónica en compañía del secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Héctor Pesquera, para esclarecer la situación destapada por un agente de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) a través de las redes sociales.

Como resultado, la Administración federal de Servicios Generales (GSA, por sus siglas en inglés) ordenó al gobierno local la devolución a FEMA del producto. 

Esta agencia federal, en una carta enviada a al administrador de ASG, Ottmar Chávez Pinero, recomendó el “abandono o destrucción” del producto, ya que no estarían revendiéndolo ni ofreciéndolo a otras entidades o al público.

Pese a que el DSP ha reiterado que el agua estaba falta de calidad, Hernández no se comprometió a decir que el agua, en efecto, estaba dañada. En su intervención se limitó a confirmar que el agua le pertenecía a FEMA y que la agencia optó por ubicarla a la interperie.

De acuerdo a Hernández, FEMA comenzó a catalogar el cargamento de agua como excedente en enero tras notar una disminución en la respuesta de la emergencia provocada por el fenómeno atmosférico. Sin embargo, no fue hasta abril que optó por incluirla en el portal de GSA.

“Cuando empezamos a ver las tiendas abrir y las familias con acceso a comida, empezamos a ver que la misión empieza a bajar, sin embargo no sabemos cuándo la misión iba a empezar de nuevo, no sabemos si tendríamos un apagón así que necesitábamos los suministros de la Isla para poder estar preparados para cualquier eventualidad dentro de la emergencia que estábamos trabajando”, justificó el Coordinador Alterno de Operación, quien no perdió la oportunidad de recalcar que la labor de FEMA fue histórica y que los suministros entregados en la Isla eran frescos.

Basado en los cálculos, En cada paleta caben 72 cajas de botellas de agua de 16 onzas, o lo mismo que 1,728 botellas. O sea, 20,000 paletas igualan 1,440,000 cajas y 34,560,000 botellas de agua.

“Estoy de acuerdo con todo lo que FEMA ha hecho, estamos extremadamente agradecidos por la ayuda de FEMA, siempre lo estaremos y yo creo que esto concluye ya este tema. Ya se ha dicho todo lo que pasó con el agua, así que yo creo que todo el mundo tiene que haber entendido exactamente lo que pasó, cómo pasó, cómo ocurrió y dónde estamos al día de hoy”, aseguró Pesquera.

Gobierno no sabe por qué las ordenó

Al ver las paletas de agua anunciadas en el portal federal, en abril el gobierno local solicitó adquirirlas por medio de ASG. La mercancía fue recibida el 30 de mayo.

En esas fechas los comercios ya estaban abiertos, era viable el acceso a la comida y agua y FEMA había disminuido sus tareas, por lo que no parecía necesario almacenar una orden tan masiva de botellas de agua. Con eso en mente, Pesquera no pudo precisar durante la conferencia telefónica la razón detrás de la orden de ASG.

“Respecto a por qué la Administración de Servicios Generales pidió esa cantidad de agua, eso es parte de la investigación administrativa que se está llevando a cabo porque entendemos que tal vez no se siguieron los protocolos correctos, pero yo no quiero tomar una decisión sin que haya un resultado de la investigación administrativa”, afirmó Pesquera.

Ayer, miércoles, el Administrador de ASG anunció el comienzo de una investigación interna en busca de respuestas a las múltiples preguntas que aún rondan los sucesos. 

Por un lado, se conoce que la adquisición de las paletas de agua fue una de forma desmedida, ya que ASG no cuenta con un lugar para almacenarlas, ni tiene las vías para disponer de ellas con rapidez.

No obstante, aún no queda claro por qué se solicitó el cargamento, por qué se aceptó a sabiendas de que el agua llevaba meses en la pista del aeropuerto y cómo se desfiguraron los controles internos para dar paso a la situación.

Hasta la fecha, la agencia puede asegurar que el proceso de adquisición fue realizado por un empleado de carrera del área de propiedad excedente, sin el consentimiento de la entonces administradora interina Sugeil Pérez. Además, conoce —pero no ha divulgado— el nombre de la persona que fue a buscar el agua a Ceiba y no avisó que el cargamento se encontraba al aire libre.


NC.TV

TU OPINIÓN

No te pierdas las noticias más importantes del día | ¡Suscríbete aquí!

* indicates required
¿Desea recibir ofertas especiales ocasionalmente?