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La falta de electricidad mata

Yabucoa vive crisis emocional a 8 meses de María

Si la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la administración de gobierno hubiese priorizado la pronta recuperación de Yabucoa - el municipio que soportó el embate inicial del huracán María - la tasa de suicidios e intentos de suicidio en lo que va de año no fuese tan alta.

Sobre este particular y tras múltiples casos presentados, Héctor Caraballo Andino, de 65 años, tomó la decisión de colgarse de un árbol en la parte posterior de su casa en el sector El Tamarindo bajo la luna menguante del pasado 11 de marzo, un día antes de que se restableciera el servicio en el sector.

En esa línea, la reenergización del sector a manos de la corporación pública ocurrió 173 días después de María.

Pero a ocho meses de los huracanes Irma y María, la realidad es que los ciudadanos de Yabucoa – de todas las edades - están atravesando una crisis emocional cuyos vínculos con la falta de luz son más que evidentes.

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Según cifras del municipio, en lo que va del 2018 han recibido 24 llamadas a través del Sistema 9-1-1 municipal sobre intentos suicidas. Hasta la fecha, han reportado tres desenlaces fatales.

Más alarmante aún, el municipio ha descubierto que esta conducta se ha esparcido a las escuelas del pueblo. Aunque el hallazgo surge como parte de un requerimiento de información inicial por la alcaldía a los trabajadores sociales de dos escuelas, según la portavoz del alcalde, Maribel Rivera, son 15 los casos de intentos de suicidio que se han reportado en dos instituciones.

“De las escuelas superiores de Yabucoa, escuelas superiores urbanas, una de ellas ha identificado cinco intentos de suicidio y también sobre 10 casos en otra escuela superior urbana. A esta situación le estamos dando seguimiento, posterior nos falta una información sobre unas escuelas de área rural y vamos a seguir dándole apoyo”, sostuvo Rivera, quien afirmó que los casos mencionados se están trabajando con profesionales de la salud.

Ante esta situación, el municipio – que no cuenta con el presupuesto para restablecer el servicio de luz por su cuenta – ha decidido emprender una campaña de prevención de suicidio con el apoyo de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el Departamento de Salud (DS). Bajo el lema “La luz más importante es la luz de tu vida”, y con un despliegue publicitario que incluirá vallas en el municipio, el alcalde, Rafael Surillo, espera convencer a sus constituyentes a no tomar la decisión de terminar su vida.

Además, todos los empleados municipales con tareas relacionadas a canalizar llamadas telefónicas serán adiestrados para manejar estas situaciones. El alcalde busca reforzar sus componentes de 9-1-1, emergencias médicas y manejo de emergencias para afinar estrategias utilizadas para manejar situaciones de suicidio desde el municipio.

Distinto a otros municipios que han reunido los recursos para reestablecer el servicio eléctrico con sus propias brigadas, Surillo sostuvo que el presupuesto de Yabucoa no es suficiente para contratar brigadas. Pese a que incurrieron en gastos de $8 millones en costos reembolsables por la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés), no han visto ni un solo centavo de ese reembolso.

“Y eso es lo que nos duele a nosotros. Nosotros hemos tenido que esperar a que las ciudades grandes, Bayamón en un momento dado tenía un despliegue de más de 60 brigadas trabajando en Bayamón. San Juan igual, Carolina igual. Tuvimos que esperar nosotros a que esa gente esté en 100% para que entonces fijaran su mirada en Yabucoa”, continuó diciendo Surillo a NotiCel.

La consecuencia fáctica de esta decisión se refleja en el sector Santa Elena de Yabucoa. Una carretera de cemento asciende por una pendiente donde viven más de 50 familias sin servicio, pues no les han instalado un transformador que ubica justo en la entrada de la comunidad y que supone ser la última pieza que necesitan para tener luz.

José De León, de 70 años, reside en una de las casas más altas de Santa Elena y ha atestiguado las emociones que exhiben sus vecinos. De este ejercicio, contó que el desespero de estar tanto tiempo sin luz sumado al impacto que ha supuesto la compra de gasolina para los generadores ha sido nefasto para la comunidad.

“Ante esta situación, hay muchos que emocionalmente se han afectado y a veces eso se nota en muchas formas y muchos de ellos actúan en silencio mientras que hay muchas personas que prefieren callar o prefieren sufrir y tampoco van a los doctores para lidiar con esta situación de salud. Pero realmente esto se está apoderando de nuestra comunidad también, como en otras comunidades donde el desespero los ha afectado”, manifestó De León en entrevista telefónica.

En esa misma línea, añadió que el aumento en el precio de la gasolina también ha afectado a aquellos que dependen de generadores eléctricos, agravando aún más la desesperación allí. “Muchos prefieren no hablar por motivo de que ya el reclamo ha sido extenso y ellos están agobiados”, sostuvo De León.

Para el director de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias (OMME) de Yabucoa, Ahmed Molina, la situación de suicidios preocupa no solo por el hecho de que el detonante suele ser la falta de electricidad, sino que además tiene el efecto de motivar a otras personas a intentarlo también.

“Esta situación de suicidios... hay muchas personas pensando, tienen en sus cabezas ya tomar estas decisiones. Y al ver que otras personas ya la toman pues de ahí se agarran. Por eso tenemos que tener cuidado, especialmente las familias. Velar esos indicadores que hay para poder conectarnos con esa persona, porque como le digo, la situación mayor aquí es la necesidad de energía eléctrica”, manifestó Molina a este medio.

No obstante, el director del OMME sostuvo que tras una reunión con ASSMCA la semana pasada – precisamente para atender la incidencia de suicidios – fue informado de una lamentable ocurrencia que también fomenta esta conducta. Particularmente, trata de envejecientes que no cuentan con familiares o amigos que puedan asistir sus situaciones de salud o la situación emocional que surge por la falta de servicio eléctrico.

“Hay muchas personas de la edad dorada que están solos, que no pueden convalecer por si solos, que a lo mejor no han podido asistir a un médico porque no tienen una transportación, o no han podido hacer una gestión para transportarse porque los familiares no están pues se han ido”, expresó Molina.

Así las cosas, las opciones que tiene Surillo para evitar más muertes se limitan a un llamado solidario a sus vecinos para no extinguir la luz de vida y a otro desesperado llamado a la administración de gobierno de Ricardo Rosselló y la AEE a doblar y triplicar esfuerzos en Yabucoa. A su estimado, un 40% de ese municipio sigue sin el servicio, pese que la AEE ha insistido que falta menos de un por ciento - aproximadamente 20 mil clientes – para restablecer el servicio en toda la Isla.

Para el alcalde resulta indignante cómo se ha dejado su pueblo para el final, pese a que insistió que se pudo trabajar las líneas de distribución de Yabucoa mientras se levantaba el sistema de transmisión, agilizando así las tareas de energización. Sin embargo, eso no ocurrió y la primera brigada que llegó a Yabucoa fue 75 días después de María y fue asignada al sistema de transmisión, lo que se suma a las múltiples razones que ostenta Surillo para reclamar, “un discrimen social contra nuestro pueblo”.

“A lo mejor si el huracán hubiese entrado por San Juan, otra hubiese sido la situación. Y yo te garantizo a ti que si hubiera entrado por San Juan más de 200 brigadas estuviesen trabajando en San Juan porque allí está la metrópoli y nosotros somos un pueblo de la Isla que nos devastó el huracán”, concluyó el alcalde de Yabucoa.


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