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Más de 2,000 muertes por María según Universidad George Washington

CBS News obtuvo informe de PRFAA

Aunque a finales de julio el informe preliminar sobre el conteo de muertes a raíz del huracán María, elaborado por la Universidad George Washington no adelantó un estimado de los fallecimientos, hoy el medio estadounidense CBS News asegura recibió el informe encomendado desde noviembre del año pasado -gracias a la Oficina de Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico- ubicando los decesos ocurridos entre septiembre 2017 a febrero 2018 en 2,975. 

A finales de junio, el contrato entre la universidad y la Administración Rosselló Nevares fue enmendado para extender su vigencia hasta el 18 de septiembre, por lo que el informe final sobre las muertes ocasionadas por el huracán se daría a conocer a días del primer aniversario del evento catastrófico, que también provocó el colapso de la red de energía eléctrica y que dejó al Gobierno sin infraestructura operacional.

Parte del análisis de las casi tres mil muertes relacionadas al desastre, muestran que todos los estratos sociales y grupos de edad se vieron afectados pero el impacto difirió según la edad y el estado socioeconómico.

"El riesgo de muerte fue 45% más alto y persistente hasta el final del período de estudio para las poblaciones que viven en municipios de bajo desarrollo socioeconómico y los varones mayores (65+) experimentaron un riesgo elevado y continuo de muerte hasta febrero. En general, estimamos que el 40% de los municipios experimentaron una mortalidad significativamente más alta en el período de estudio que en el período comparable de los dos años anteriores", apunta el informe de hallazgos.
La contratación de la universidad tiene su base en la desconfianza que rodeó la “cifra oficial” de muertes divulgada por el Departamento de Seguridad Pública (DSP) y el resto del Gobierno así como su renuencia a hacer públicos los datos relacionados a este tema.

De acuerdo a los hallazgos del informe adelantado a CBS, la baja estimación inicial se debió a que "las convenciones utilizadas para atribución causal solo permitieron la clasificación de muertes atribuibles directamente a la tormenta, por ejemplo, aquellas causadas por colapso estructural, escombros voladores, inundaciones y ahogamientos. Durante nuestro estudio más amplio, encontramos que muchos médicos no estaban orientados en el protocolo de certificación apropiado. Esto se tradujo en un indicador inadecuado para monitorear la mortalidad en el período posterior al huracán. La verificación de la atribución lleva tiempo, mientras que la estimación de exceso de mortalidad es un indicador más inmediato".

Para analizar el exceso de mortalidad se tomaron en cuenta los patrones del pasado (registro de mortalidad y datos del censo de población de 2010 a 2017) para predecir la mortalidad esperada si el huracán María no se hubiera producido (mortalidad prevista) comparando esta cifra con las muertes reales (mortalidad observada). La diferencia entre esos dos números es la estimación del exceso de mortalidad debido al huracán.

Además: Víctimas de María trascendieron de un listado a un calzado

"Nuestras estimaciones también consideraron la alta emigración de Puerto Rico durante la década anterior y el dramático desplazamiento de la población después del huracán. Usamos los resultados del modelo para proyectar la mortalidad futura que se hubiera esperado si el huracán no hubiera ocurrido en dos escenarios -si la población no hubiera cambiado (escenario censal), y explícitamente contabilizando el desplazamiento masivo de la población después de un huracán de la isla (desplazamiento guión). Para la mortalidad observada, utilizamos registros de todas las muertes ocurridas entre septiembre de 2017 y febrero de 2018, proporcionadas por la división de Registros de estadísticas vitales de Puerto Rico (PRVSR) del Departamento de Salud de Puerto Rico (DoH). Las estimaciones del exceso de mortalidad por todas las causas atribuibles al huracán son el resultado de comparar las proyecciones de los escenarios de censo y desplazamiento con la mortalidad observada en los datos de registro vital", detalla la publicación del equipo investigador.

A principios de agosto, el Ejecutivo de San Juan reconoció 1,427 fallecidos más de los habituales durante los cuatro meses siguientes al huracán en el Plan de Recuperación presentado al Congreso, frente a las 64 víctimas de oficialmente había reportado inicialmente.

Otros dos estudios de universidades estadounidenses, Harvard y Penn State, estimaron las muertes entre mil a cuatro mil. 

Para el secretario del DSP, Héctor Pesquera, el estudio de investigadores de la Universidad de Penn State, “lo que dice es que hay tres mil menos de lo que dijo el famoso estudio de (la Universidad de) Harvard”. Cuando reaccionó a este estudio en agosto pasado, apuntó también que “Ni el CDC (Centro para la Prevención y Control de Enfermedades por sus siglas en inglés) puede decir ese número exactamente. No hay una métrica exacta. Eso es lo que se está tratando de establecer, que la Universidad de George Washington, donde el CDC está integrado a esa investigación, puedan llegar a una metodología que le pueda decir a una jurisdicción, incluyendo Estados Unidos que todavía tiene el mismo problema, cómo manejar este tipo de situación en una emergencia. Eso precisamente es lo que se busca y nosotros a su vez sacar una información extremadamente valiosa de si hay que tomar unas providencias antes de un evento para proteger determinada población”. 

Para saber qué tan bien se siguieron las pautas de los CDC en la notificación de mortalidad tras un desastre, los investigadores de Geroge Washington llevaron a cabo un estudio en dos partes para evaluar tanto el proceso de certificación de defunción como la calidad del certificado. "Llevamos a cabo entrevistas con 26 personas involucradas en el proceso de certificación y registro de defunción para comprender los procedimientos en condiciones normales y si estos y cómo se vieron afectados después del huracán", apuntan.

Asimismo, notaron un retraso estadísticamente significativo en el número de días entre la fecha de fallecimiento y la fecha del registro de defunción, con un promedio de 17 días en el período posterior al huracán en comparación con 12 días en el año anterior.

Puede leer los hallazgos de la Universidad George Washington a continuación.

Lea: Para Salud, el número fue de 11,459 muertos


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