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Vilmarie Mojica ha tenido "los mejores cinco meses" de su vida

Celebra su primer día de madres junto a Valeria

Eran las 3:47 a.m. de un 30 de noviembre de 2017 y en una de las salas de parto del hospital Hima San Pablo en Bayamón llegaba al mundo la pequeña, Valeria Victoria Ramos Mojica, primogénita del matrimonio olímpico, Vilmarie Mojica y Tommy Ramos. 

Ese día marcó un significativo comienzo para la voleibolista a quien catalogan como una de las principales colocadoras que ha tenido el voleibol en el país y el Equipo Nacional. Campeona en tres ocasiones en la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF) y acomodadora de una época dorada en el conjunto patrio que alcanzó unos Juegos Olímpicos por primera vez en la historia, inmediatamente cambió la responsabilidad de conducir a una ofensiva a la importante tarea de madre que perdura toda una vida. 

Ya han transcurrido cinco meses desde que dio a luz y Vilmarie, así como fabricó los potentes ataques de jugadoras elites en el deporte de la malla alta, se enamora cada día más de la responsabilidad más importante para una madre. 

“En el deporte, aunque sí porque ser acomodadora uno lleva las riendas del juego, y ser madre llevo las riendas de mi hija. El sentido de responsabilidad de que pues ahora, tengo que estar pendiente a la nena”, dijo Vilmarie, quien con Valeria en sus brazos gozaba los momentos que su retoño le hacía travesuras. 

Una de las bendiciones que a vivido en este periodo es observar crecer a Valeria Victoria, quien pasa cada segundo cerca a ella dado a su inactividad en el deporte. 

“Estar con ella estos cinco meses han sido los mejores cinco meses de mi vida. Verla crecer. Me la estoy gozando viendo todos los aprendizajes, todas las cositas nuevas que hace todos los días. Gracias a Dios he tenido la oportunidad de estar con ella y estoy bien agradecida con Dios porque no hubiese sido lo mismo yo perderme todas las cositas. Es una bendición el poder estar con ella día tras día”, apuntó. 

La inactividad es un bálsamo para la jugadora, quien la mantiene alejada de pensar si decide darle punto a final a su ilustre carrera. El amor latente por su hija es inexplicable y daría todo por ella, por lo que hasta modifica las prioridades en el deporte que jugó por muchos años. 

“Hay una persona que depende totalmente de mí y de papá obviamente. El amor que se le tiene a tu hija es otra cosa, las prioridades cambian totalmente. Las prioridades que tenía antes definitivamente no son las mismas que ahora”, reiteró.

Tommy, exgimansta del Equipo Nacional y toda la familia de ambos, se han convertido en el equipo perfecto para Vilmarie y Valeria Victoria, y ese proceso de aprendizaje como padres ha sido fenomenal. “La ayuda familiar ha sido clave para poder sobrepasar todos esos momentos, y mi esposo que es un duro con la nena, se ha graduado. Siempre ha estado ahí dándome la mano y estoy agradecida”, agregó reconociendo que los ojos de la niña pertenecen a su papá. 

“Estos últimos cinco meses de mucho aprendizaje, paciencia, pero sobretodo mucho amor. Es una experiencia distinta, estamos como que enchulados de la nena. Ahora todo gira alrededor de ella”, mencionó la jugadora que jugó la pasada campaña con las Valencias de Juncos y alcanzó el subcampeonato.

“Estoy bien emocionada por eso, mi primer Día de Madres. (Quiero) compartir con mi mamá, mi bebé y mi esposo”, finalizó diciendo. 


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