En Blanco y Negro con Sandra

Biblia, chequera y cash

En Blanco y Negro con Sandra

Llevamos dos semanas de atención pública y mediática en solo dos temas: nuestro sistema de Justicia (con la acusación criminal y la “no causa” a la secretaria del Departamento de Justicia, Wanda Vázquez Garced) y la prohibición federal a la tradición de las peleas de gallos. Y mientras el pueblo se enfoca sólo con esos temas que sí son importantes, los buscones siguen ideándose tácticas para saquear al país usando como frente la religión. El lema es “con la Biblia y con la chequera”.

“A la iglesia uno siempre lleva dos cosas: biblia y chequera”. Ese es el lema de Carlos “Cash” Luna, un famoso pastor guatemalteco que predica la doctrina de la prosperidad. Precisamente desde hace dos semanas, Cash Luna está bajo fuego de autoridades federales en los Estados Unidos y el gobierno de Guatemala por presuntos malos manejos de diezmos y supuestos vínculos con el narcotráfico a través de allegados. Esto, a raíz de un reportaje investigativo que hizo la Cadena Univisión titulado “Los Magnates de Dios”, pero en Puerto Rico no han dicho nada. Parecería que no lo quieren ni mencionar.

Cash Luna vino a Puerto Rico en mayo pasado, traído de la mano de Otoniel Font. Sí, ese mismo. El pastor hijo del autoproclamado “apóstol” Rodolfo Font, el de Fuente de Agua Viva, y siempre vinculado al Gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP). Sí, al mismo que le regalaron la escuela pública en Carolina por un dólar y vandalizaron un mural de invaluable valor histórico del artista José Antonio Torres Martinó pintándole por encima y sus herederos demandaron a nivel federal porque no quieren hablar de la restauración. Font ha estado en programas de televisión del guatemalteco y este año hasta lo entrevistó en uno de sus programas.

En enero, la cadena británica BBC publicó un reportaje sobre cómo Cash Luna se había convertido en el pastor más rico en Guatemala, pero fue la serie de Univisión hace dos semanas la que provocó movidas porque acapararon los ratings en la televisión hispana en Estados Unidos. Desde entonces, el tema no deja de salir en medios de Centro y Suramérica. Sin embargo, en Puerto Rico ha habido silencio.

¿Por qué el silencio aquí sobre Cash Luna? ¿Será acaso por Font o será el miedo a los evangélicos de la prosperidad? ¿Será temor de la prensa a tocar temas de iglesias o es que no quieren “calentarse” con audiencias? ¿Hay pacto de silencio porque Cash Luna vuelve pronto a la isla? ¿Será negligencia o incompetencia en la prensa, o es miedo a señalar a los políticos que se mezclan con este tipo de personajes de dudosa reputación que traen a Puerto Rico? Hay evidencia fotográfica de una serie de legisladores puertorriqueños aquí con Luna y Font, pero habría que determinar si es porque son seguidores o fue por un evento particular.

En el reportaje de Univisión se reveló que Luna le pedía constantemente grandes cantidades de dinero a la llamada “reina del sur del narcotráfico” Marllory Chacón, quien fue condenada en el 2015 a 12 años de prisión en los Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas. El reportaje citaba allegados a Luna incluyendo a un agente de la DEA.

Fueron tan explosivas las declaraciones que hace 10 días la fiscal general y jefa del Ministerio Público de Guatemala, Consuelo Porras, ordenó una investigación para esclarecer los vínculos entre el religioso y Chacón. Buscan determinar si su megatemplo “Casa de Dios” en Ciudad de Guatemala (que es el más grande en América Latina con cabida para más de 12,000 personas y valorada en $50 millones), fue construido dinero proveniente del narcotráfico, tal como refirieron fuentes a Univisión. En la inauguración de ese tempo participó el entonces presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, quien desde el 2015 está preso por lavado de dinero, entre otras penas.

Luna rechazó cualquier vínculo con Chacón. “La Biblia nos advierte de esa persecución”, expresó el pastor. Además, sus seguidores han difundido decenas de vídeos y mensajes en YouTube y otras redes sociales condenando a Univisión y a cualquiera que cuestione sus prédicas o su iglesia.

Cash Luna, quien dice en diversos vídeos que usa ese apodo porque siendo niño no podía decir “Carlos”, predica todo el tiempo del dinero y los bienes. Es toda una personalidad mediática con seis millones de seguidores en YouTube, tiene un avión privado para el que pidió donativos por Facebook, es uno de los 10 pastores más ricos en América Latina y vive una vida de lujos ya que según su doctrina, es “Jehová Junior” porque es hijo de Dios. Además, dice que tiene la capacidad de transfigurarse como Jesús de Nazaret.

¿Cómo es que un hombre proveniente de uno de los países más pobres del hemisferio como lo es Guatemala, de donde salen miles de los que ahora mismo están en la caravana de migrantes en la frontera hacia los Estados Unidos, es tan poderoso? ¿Por qué no quiere que le cuestionen el uso de diezmos en sus iglesias? Estas preguntas sin responder deberían hacernos pensar a todos. Este tipo de religioso es un peligro en todo el sentido, porque además de predicar alejado de la teología y confundir a sus fieles, engaña. Hacen negocios turbios y sus vínculos con políticos y gobiernos afectan a pueblos enteros.

En este momento, este tipo de creencia y secta está creciendo en América Latina y entre las comunidades hispanas en los Estados Unidos. Ejemplo fue la elección de Jair Bolsonaro en Brasil, quien era católico, pero se bautizó en una de esas iglesias, y logró apoyo masivo de ese sector que se había expandido por todo Brasil. Suelen promover la prosperidad y adquisición de bienes, pero ese enriquecimiento por lo general va de la mano con la falta de solidaridad con los sectores más empobrecidos de las sociedades. Por eso rechazan cambios en leyes como el matrimonio igualitario o el derecho de la mujer.

A diferencia de los pentecostales serios y evangélicos de iglesias históricas, este tipo de pastor de la prosperidad parece más artista y empresario que religioso. Emplea muchas técnicas de mercadeo y de performance para capturar audiencias, según analiza Leonido Silveira Campos en su libro “Teatro, templo y mercado: emprendimiento neopentecostal”. Identifican a los más vulnerables y vienen como buitres cuando la gente está abajo a convencerlos.

En momentos en que la gente vive en desesperación por la crisis, y acuden a sus iglesias buscando alivio, hay que cuestionar a estos personajes y sus motivaciones reales. ¿Por qué inciden en la forma en que se legisla? Ejemplo de esto son las modificaciones que apoyaron en el Código Civil, un proyecto que no se discutió en el pleno del Senado, o la propuesta para limitar el aborto. Es hora de que rindan cuentas ellos y los políticos que los patrocinan, especialmente los que traen aquí a gente como Cash Luna.

Como plantea el reportaje de Univisión en los Estados Unidos que aquí han silenciado, no se puede ocultar el lujoso estilo de vida de los pastores y sus familias. Aviones privados, mansiones, autos de lujo y vestuarios costosos, son parte de la vida de los líderes espirituales, algunos de los cuales lo justifican explicando que la riqueza es una bendición de su Dios de la prosperidad. Esto va de la mano con el hecho de que esos templos están exentos de impuestos, pero la excesiva informalidad con la que las congregaciones manejan sus finanzas ha llevado a las autoridades a abrir investigaciones. Al fin y al cabo, son buscones que engañan a la gente para quitarle el dinero a través de los diezmos y las ofrendas, alejados de la palabra.

*La autora es relacionista profesional y mantiene el blog En Blanco y Negro con Sandra.


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