Vida

Puertorriqueña lidera centro de investigación de NASA

Habla de sus mayores retos como mujer e hispana.

Sumado a los innumerables desafíos que las mujeres deben rebasar para demostrar sus capacidades en áreas profesionales que son dominadas por hombres, se encuentra el reto del idioma y la idiosincrasia que experimentan todas aquellas que buscan forjarse una carrera fuera de Puerto Rico. Para ello, la determinación es importante, y claro, la educación.

Marla Pérez Davis, una puertorriqueña de Adjuntas, es la actual directora interina del Centro de Investigación Glenn de la NASA en Cleveland, Ohio. Durante su camino a este puesto, venció muchos estereotipos y le ganó la batalla al idioma y a la separación de su familia en la Isla. Pero hay más en esta historia. Pérez Davis, además, es egresada del sistema público de Puerto Rico.

“Mi mamá siempre decía que una educación es importante. Todo es negociable, menos la educación. Así que eso fue uno de los pasos primordiales”, dijo vía telefónica a NotiCel. “Me gradué de ingeniería química, y en tercer año, uno de los profesores me invitó a hacer investigación. En ese momento, no habían muchas universidades haciéndolo. Así que, en ese sentido, fue algo que marcó el proceso y el inicio de mi carrera. Cuando NASA fue a reclutar a Puerto Rico, notaron eso en mí, que estaba haciendo investigación, y no había mucha gente haciéndolo. Así que me hicieron una oferta en 1983, cuando me gradué del Colegio (Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayaguez)”.

Pérez Davis, una de tres hermanas, había sido criada por su mamá y sus abuelos, por lo que llevaba una vida muy familiar. Así que, a pesar del gran entusiasmo que sintió con la gran oportunidad que tocaba a su puerta, debió acoplarse a varias cosas a la vez: ser de las pocas mujeres que se desarrollan en esta carrera y lidiar con el dramático cambio cultural.

La primera la pudo manejar gracias a la educación impartida por su mamá, quien se hizo cargo de ella y sus hermanas desde su divorcio, y siempre les inculcó que con la educación podrían alcanzar cualquier meta impuesta.

¿Qué tal si la primera mujer en Marte es una puertorriqueña?

“Es una carrera que es dominada por el sexo opuesto y, en muchos sentidos, siempre tenemos obstáculos. No importa seas mujer u hombre. Pero lo importante es mantenerte positivo y enfrentarte a los retos; estar claro con cuáles son tus fortalezas y áreas que tienes que mejorar y, más que nada, aprovechar las oportunidades que se presentan y que te pueden ayudar a mejorar”, dijo. “Como mujer, es un poco más difícil, porque no hay muchas mujeres en tecnología, y siempre ha sido una área en la que estamos deficientes, en términos de cantidad, de cuántas mujeres veas haciéndolo. Y las mujeres manejamos muchas actividades, no solo en el trabajo”.

La profesional se refiere a todas las tareas que se adjudican a las mujeres, como la crianza de los hijos y el cuidado del hogar, algo que, aunque sabe que se trata de tareas compartidas, es inevitable asociar con el rol femenino. Contó que cuando sus dos hijos eran pequeños, tuvo mucho apoyo de quien era su esposo en aquel momento, algo que le facilitó su crecimiento profesional en NASA.

“Hay que balancear la vida familiar y el trabajo. Y, aunque los tiempos y los roles están cambiando, en muchas facetas siempre se ve a la mujer como más responsable de la vida familiar. Y creo que eso es algo muy de las mujeres, que nos inclinamos a nuestros hijos, esa es la tendencia, pero definitivamente es un rol compartido”, señaló.

Durante su carrera en NASA, Pérez Davis se ha desempeñado como jefa de electroquímica y directora de investigación aeronáutica. En su puesto actual, es responsable de planificar, organizar y dirigir las actividades necesarias para cumplir con las misiones asignadas al centro.

“Los primeros años fueron los más difíciles. Una de las cosas más difíciles fue el idioma. Los términos técnicos de la carrera, siempre fueron en inglés, así que los conceptos técnicos los entendía, pero venía de una cultura en la que hablaba español y pasé al inglés todo el tiempo. Aun cuando sepas inglés, hay ciertos términos y regiones que usan palabras diferentes y estás en desventaja, porque no hay fluidez. Además, era la primera vez alejada de mi familia y tienes que crear otro sistema. Pero NASA estaba reclutando gente en Puerto Rico, así que había un buen grupo y se convierten en la familia extendida”, señaló.

Hoy, la puertorriqueña se siente muy orgullosa de sus logros, así como los de cada boricua que da el salto cada vez que hay reclutamiento en la Isla, proceso del que ha formado parte activa.

“Con los planes de NASA para regresar a la Luna, esta vez para quedarse, esperamos inspirar a una nueva generación y fomentar las carreras en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Con el programa Artemisa enviaremos la primera mujer y el próximo hombre a la Luna en el año 2024. En colaboración con nuestros socios comerciales e internacionales estableceremos misiones sostenibles para el año 2028. Artemisa era la hermana gemela de Apolo y diosa de la Luna en la mitología griega. A mí me motivó Apolo, ¡esta generación va a ser Artemisa! Usaremos lo que aprendamos en la Luna para dar el próximo paso que es enviar astronautas a Marte. ¿Qué tal si la primera mujer en Marte es una puertorriqueña?  La juventud puertorriqueña puede y debe aspirar a ser parte del equipo de trabajo que desarrollara las tecnologías que permitirán a los astronautas largas estadías para explorar otros planetas”, concluyó.


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