Reclaman política pública de reparación de daños para menores huérfanos por feminicidios
El Observatorio de Equidad de Género plantea que no se atienden los traumas en menores hijos de madres asesinadas por violencia doméstica.
Puerto Rico debería desarrollar ya una política pública de reparación de daños, con recursos terapéuticos específicos para atender los traumas de cientos de niños y niñas huérfanos por feminicidios, que son olvidados como víctimas colaterales de la violencia doméstica.
“Hay un vacío en Puerto Rico para atender estos huérfanos por feminicidios y contrario a otros países no existe una política pública reparadora para estos menores. La ausencia de esta atención específica para poblaciones vulnerables no es inocua, pues genera consecuencias que perpetúan las desigualdades”, planteó Stephanie Figueroa, directora ejecutiva del Observatorio de Equidad de Género, en la conferencia anual de su organización.
Desde 2019 se han contabilizado unos 156 menores en orfandad por feminicidios en Puerto Rico, informó Figueroa. En ese periodo hubo un total de 459 víctimas de feminicidios, de las cuales 83 eran madres, indicó en la conferencia, celebrada en el Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico.
“En América Latina, países como Uruguay, México, Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Colombia cuentan con leyes y proyectos dirigidos a brindar servicios y apoyos de reparación y protección a menores que pierden a sus madres a causa de un feminicidio. Muchas de estas políticas y organismos internacionales coinciden en que estas políticas deben incluir cuatro pilares: acceso universal a apoyos económicos y educativos, servicios de salud mental con un enfoque en trauma, registro nacional y políticas coordinadas interseccionalmente”, comentó Figueroa.
Los feminicidios y la niñez fueron el tema central de la Conferencia, que tuvo como invitados a expertos en los derechos de la infancia de Puerto Rico y de países latinoamericanos. Entre los exponentes estuvieron Figueroa y la Dra. Deborah Upegui, del Observatorio de Equidad de Género; Marcos Santana Andújar, presidente de la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico; la psicóloga clínica Anairy Díaz; y las conferenciantes virtuales Geraldine Guerra Garcé, de Fundación Aldea en Ecuador; Carol Rojas Garzón, del Obervatorio Colombiano de Feminicidios y la Licencada Daniela Rosero Contreras, de Fundación Legatum en Ecuador.
La directora del Observatorio de Equidad de Género, planteó que hay una deuda histórica en Puerto Rico con sus niños y niñas huérfanos por feminicidio porque “fueron invisibilizados institucionalmente y privados de una reparación digna, integral y transformadora”. Indicó que el Departamento de la Familia, aunque coordina recursos terapéuticos para niños sobrevivientes, no distingue ni actúa con protocolos diferenciados para huérfanos de feminicidio frente a otros menores en situaciones de maltrato o trauma. “Tampoco se evalúan ni adecúan servicios ante situaciones de pobreza, discapacidad, migración, raza u orientación sexual de las familias afectadas, reproduciendo patrones de exclusión previos a la tragedia”, añadió.
Figueroa concluyó diciendo que el contexto actual para atender la violencia en Puerto Rico “exige voluntad política, recursos presupuestarios y un cambio paradigmático en las políticas de protección y reparación. Es preciso abandonar la respuesta fragmentaria y reactiva, y avanzar hacia un modelo proactivo, inclusivo y basado en la mejor evidencia internacional y científica. Solo así, Puerto Rico podrá romper el círculo de la violencia intergeneracional, reparar las heridas de una niñez marcada por el feminicidio, y establecer los cimientos para una sociedad más justa, segura y libre de violencias de género”.