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La Calle

Feminicidio: una responsabilidad social y gubernamental

La violencia de género viene atada de conductas machistas que se deben erradicar desde la educación en las escuelas y en los hogares

Como parte de la investigación de los feminicidios en Puerto Rico, expertas en el tema recalcaron la importancia de ejercer como agentes de cambio dentro de las comunidades, y no dejar todo el trabajo en manos del gobierno.

El gobierno debe asumir posturas, pero según la procuradora interina de las mujeres, la licenciada Madeline Bermúdez, la ciudadanía debe educar y corregir conductas sexistas dentro de sus espacios. Bermúdez señala que no se debe culpabilizar solamente al gobierno, y a las organizaciones, debido a que “el gobierno ha invertido 9 millones en los últimos tres años en servicios directos a la mujer”.

“La sociedad tiene que dar el ejemplo y comenzar desde sus casas. Las organizaciones están para ayudar, y la Oficina de la Procuradora de la Mujer está ahí para trabajar, pero es responsabilidad de cada persona ayudar a quien esté siendo maltratada. Sabemos que es una situación psicológica, y que es difícil salir de un ciclo de violencia de género, pero hace falta dar la mano a quienes nos rodean”, señaló la procuradora interina.

Según la abogada, bajo la nueva legislación aprobada, y que se implementó en enero de 2022, un feminicidio es la muerte violenta de una mujer por razones de género, ya sea por violencia doméstica o relaciones interpersonales con personas de la comunidad. Asimismo, se tienen que presentar algunas de las siguientes para calificar como feminicidio: violencia, maltrato físico y psicológico, amenaza, privación de libertad o acecho.

El feminicidio incluye todos los actos de violencia en los que se establece una relación sentimental. También, la licenciada planteó que este crimen implica superioridad por parte del agresor y hay una relación de “poder y control”.

“Actualmente, hay 14 víctimas por violencia de género confirmadas bajo investigación. Aquí tenemos que tomar en cuenta que probablemente una investigación comienza como un feminicidio, porque así lo estipula el protocolo. No obstante, puede que en el transcurso de la investigación se descarte el feminicidio porque lo más probable es una muerte violenta relacionado con otras circunstancias. Es importante establecer que hasta que no termine la investigación, no se puede asegurar completamente si es feminicidio o no”, expresó Bermúdez.

Mientras que Aymeé Alvarado, directora de la Unidad de Violencia de Género, identificó 15 feminicidios íntimos y uno familiar. Según Alvarado, como íntimo cualifican feminicidios cometidos por el compañero sentimental o alguna persona que llevara un patrón de acecho hacia la víctima, aunque no fuera su pareja.

De igual manera, el pensamiento de Alvarado concuerda con la licenciada, ya que confirmó que las investigaciones son cambiantes, y no se puede dar un resultado definitivo hasta que se establezcan los protocolos que plantea la ley. Asimismo, la directora de la Unidad añadió que una vez se identifica como feminicidio, se utilizan diferentes niveles para identificar el tipo de feminicidio, y qué razones pudieron motivar el crimen.

“Los clasificamos como feminicidios íntimos, no íntimos o familiares. Posteriormente, los clasificamos en niveles para obtener estadísticas más precisas. En el nivel uno se escoge el tipo de muerte como los siguientes: feminicidio, no feminicidio, asesinato de mujer u hombre trans, entre otros. Mientras que en el otro nivel buscamos los elementos de odio, como la transfobia, racismo, homofobia, feminicidio sexual, tráfico, entre otras razones que involucran la violencia de género”, informó la directora de la Unidad.

Pese a que la licenciada Bermúdez planteó que la Oficina de la Procuradora de la Mujer está dispuesta a realizar el trabajo, la exsenadora Zoe Laboy señaló, en entrevista con NotiCel, que espera más de esta organización, y que ha sentido “la poca participación activa de la procuradora de las mujeres”. Sin embargo, concuerda con la licenciada al reconocer que existe una responsabilidad social de ayudar al prójimo y de abandonar conductas machistas que perpetúan la violencia de género.

La exsenadora recalcó la importancia de incluir a las mujeres de la comunidad LGBTTQI+ en las luchas y a mujeres inmigrantes que también buscan representación y ayuda en las organizaciones.

Por otro lado, Laboy reconoció que el gobierno acertó al declarar un estado de emergencia por violencia de género, no obstante, aún “les queda tarea, y es un error del secretario de Educación negarse a integrar la perspectiva de género en las escuelas”.

“La perspectiva de género es algo que se vería a largo plazo, y se puede trabajar. Sin embargo, las personas tienen una idea errónea sobre la perspectiva de género. Si le diéramos hoy una educación a nuestros niños en donde se respete la diversidad y que cada persona merece las mismas oportunidades, habría menos violencia de género. No obstante, todo empieza desde la casa, y que aún en el 2022 se escuchan comentarios como ‘los nenes no lloran’, es un factor para que cada persona se sienta responsable de querer mejorar”, puntualizó Laboy.