Log In


Reset Password
SAN JUAN WEATHER
Gobierno

Urge compromiso oficial contra la injusticia agroalimentaria

Tras lecciones de la pasada temporada ciclónica

La emergencia causada por el embate de los huracanes Irma y María en Puerto Rico agravó la plataforma agrícola y el sistema de distribución de alimentos en el país, destapando la urgencia de aumentar la producción local de alimentos, fomentar la agricultura ecológica, y un compromiso de la oficialidad para eliminar la injusticia ambiental tomando en cuenta que los daños en el sector agrícola pudieran exceder los $2,000 millones.

Puerto Rico no goza de una plataforma agrícola estable y sustentable porque los gobiernos al mando en las últimas decadas han apostado a promover un sistema agrícola industrial que depende de insumos externos, promueve el monocultivo, la experimentación con transgenicos en los terrenos más fertiles e impide el acceso a tierras que demandan comunidades y sectores agrícolas resilientes en el país, según reseña el Informe Multisectorial sobre las violaciones de Derechos económicos, sociales y medioambientales tras el paso de los huracanes Irma y María en Puerto Rico.

El Estado como ente a cargo del sistema agroalimentario no promueve salvaguardar el derecho a la alimentación ni lograr una soberanía alimentaria plena porque va contrario a sus intereses y compromisos con el capital financiero, las multinacionales y los tratados de libre comercio.

En Puerto Rico se cultiva cerca del 15% de lo que producimos. Fomentar la agricultura ecológica puede aumentar la producción, reduciendo el impacto sobre los terrenos y el ambiente que representa la agricultura tradicional, además de ser más resiliente a los impactos del cambio climático. De igual modo es necesario reducir la inequidad en la distribución de los riesgos y efectos de la contaminación ambiental, así como en el acceso a los recursos como el agua, la tierra, y las costas.

Lea tambien: Cinco lecciones de la pasada temporada de huracanes

Según investigaciones, más del 80% de los alimentos que se consumen en el archipielago puertorriqueño son importados, confirmando la tendencia del incremento en las importaciones y la reducción de la producción local.

Un censo del 2011, refleja que el suelo boricua produce el 35 por ciento de los farináceos (tuberculos, legumbres y cereales) que se consumen en el país, mientras que la producción de leche y derivados se mostró como uno de los sectores que produce más del 30% de la demanda local. Sin embargo, tanto la producción de tuberculos como la de lácteos son solo dos de las únicas áreas donde la producción y consumo local representan números mayores a dos dígitos en cuestión de por ciento. Según datos del Departamento de Agricultura, más del 90% del azúcar, las grasas, los pescados, mariscos, especies, y frutas provienen del exterior.

De acuerdo al secretario del Departamento de Agricultura, Carlos Flores, los daños en este sector tras el paso de Irma fueron calculados en $45 millones, a los que se suman $200 millones en perdidas de cultivo y del ingreso bruto agrícola causado por el huracán María, que dejó otros $1,800 millones en daños a la infraestructura, incluyendo ranchos, maquinaria, establos, equipo de riego, entre otros.

Puede interesarle: Pesquera sobre temporada de huracanes: 'yo no puedo garantizar nada'

Tanto Flores como el director ejecutivo de la Corporación de Seguros Agrícolas (CSA), Javier Lugo Rullán, recordaron como prevención que los agricultores locales deben asegurar su producción.

'El golpe tan duro que proporcionó María no podría ser soportado nuevamente por un agricultor que no asegura su producción. Nuestro llamado es a aprender la lección y a contactar de inmediato a la CSA antes de que inicie la nueva temporada de huracanes, bajo la seguridad que ante un posible nuevo evento atmosferico, podrá retomar su producción rápidamente', sostuvo el Secretario.

Por la naturaleza riesgosa de los seguros en la agricultura, la Corporación es la única entidad en la Isla que protege la producción de los agricultores locales.

'Con el pago de la Corporación despues de María, es que muchos agricultores del plátano y el guineo por ejemplo, lograron comenzar a trabajar rápido en sus fincas', agregó Lugo Rullán, por su parte.

Aunque se reportaron daños en todas las siembras del archipielago, algunos días despues del huracán había agricultores, campesinos y trabajadores cosechando tuberculos y otros vegetales en fincas agroecológicas.

De igual modo, el impacto del cambio climático en el sector agrícola ha sido especialmente devastador y psicológicamente desgarrador para los productores y trabajadores de quienes sus vidas, familias y sustento dependen de la actividad en la tierra, pero la organización colectiva y regional fue de las lecciones de resiliencia social y natural en espacios que promueven una plataforma agrícola sustentable.

La soberanía alimentaria -que parte del principio de que el alimento no es mercancía- es el derecho fundamental de todos los pueblos para sobrevivir, controlar sus alimentos y sistemas agrícolas además de asegurar a cada cual alimentos de calidad, nutritivos y culturalmente apropiados. Esto incluye el derecho y deber de los pueblos para definir sus formas de producción, uso e intercambio tanto a nivel local como internacional.

Puede leer el Informe Multisectorial sobre las violaciones de Derechos económicos, sociales y medioambientales tras el paso de los huracanes Irma y María en Puerto Rico a continuación.

Lea además: Las probabilidades de que tengamos dos huracanes en años seguidos

Utuado fue uno de los municipios declarado 'Zona de desastre mayor' en Puerto Rico.

Foto: