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Política

Trump jura como presidente de EE.UU. rodeado de protestas (galería)

Grupos de manifestantes intentaron bloquear hoy en tono festivo y desde primeras horas de la mañana los accesos a los puntos donde el público puede contemplar la investidura presidencial de Donald Trump y el posterior desfile. No obstante, el magnate neoyorquino Donald Trump, se convirtió en el presidente número 45 de la historia de Estados Unidos, al jurar el cargo en la ceremonia oficial de investidura ante las escalinatas del Capitolio.

Con bailes, banderas arcoiris y carteles de 'No a Trump', decenas de manifestantes se concentraban en las entradas del público a los diversos puntos de la Avenida Pensilvania o la explanada del National Mall donde se puede contemplar la investidura. Algunos grupos de jóvenes anarquistas eligieron realizar cadenas humanas para bloquear las entradas al evento de toma de posesión del presidente electo Trump, aunque no se ha informado de altercados graves.

A las 12:00 en punto hora local, Trump proclamó el juramento con el que se compromete a 'preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos'. 'Así que Dios, ayúdame', exclamó al término del juramento.

Trump juró el cargo sobre dos Biblias, una de su propiedad y otra que usó Abraham Lincoln en su primera toma de posesión, empleada también por el ya expresidente Barack Obama en sus dos investiduras (2009 y 2013). El juramento del cargo fue administrado por el juez John Roberts, presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos.

La Biblia que es propiedad del nuevo presidente de EE.UU. fue un regalo de su madre cuando terminó la escuela primaria, en junio de 1955, y lleva el nombre de Trump grabado en la parte inferior de la cubierta. La otra Biblia, la que utilizó Lincoln en su primera investidura presidencial, hace 156 años, forma parte de la colección de la Biblioteca del Congreso y está encuadernada en terciopelo.

Antes de la ceremonia y todavía como presidente electo, Trump afirmó en Twitter que hoy 'comienza el trabajo' y que 'el movimiento continúa'.

Trump cerró su discurso inaugural usando la frase que le encumbró en campaña: 'juntos, haremos Estados Unidos grande de nuevo'.

'Nunca vas a ser ignorado de nuevo', proclamó Trump dirigiéndose directamente al pueblo estadounidense. 'Vamos a hacer Estados Unidos fuerte de nuevo, lo vamos a hacer rico, orgulloso, seguro y, juntos, lo vamos a hacer grande de nuevo', clausuró su discurso de investidura que duró unos 16 minutos, uno de los más breves de la historia de las tomas de posesión de los presidentes estadounidenses.

Trump insistió en atacar a la clase política, como hizo durante la campaña electoral: 'No estamos meramente transfiriendo el poder de una a otra Administración o de un partido a otro, sino que los transferimos desde Washington DC y se lo devolvemos al pueblo'.

En un tono que no difería mucho de la campaña electoral, aseveró que 'el pueblo se convertirá en el dirigente del país' y que los olvidados dejarán de serlo.

'Los hombres y mujeres olvidados de este país no serán olvidados nunca más', añadió el flamante mandatario, frente a los centenares de miles de asistentes en las explanadas del National Mall.

Trump dijo que mientras Washington celebraba 'las familias luchadoras tenían poco que celebrar', pero eso 'cambia aquí y ahora'.

'Washington ha florecido, pero la gente no ha compartido esa riqueza. Los políticos han prosperado, pero los trabajos se han ido y las fábricas han cerrado. El establishment (élite política) se protegía a sí mismo, pero no a los ciudadanos del país', reiteró.

Además,prometió que unirá 'al mundo civilizado contra el terrorismo islámico radical' y lo 'erradicará completamente de la faz de la tierra'.

'Reforzaremos viejas alianzas y formaremos nuevas. Y uniremos el mundo civilizado contra el terrorismo radical islámico, al que erradicaremos completamente de la faz de la tierra', dijo durante su discurso de investidura en el Capitolio.

Por otro lado, criticó que 'hayamos defendido las fronteras de otros países mientras declinábamos defender la nuestra'. Sin embargo, no mencionó su principal promesa electoral: construir un muro en la frontera con México para frenar la inmigración irregular.

Trump, que intercaló mensajes de política exterior en un discurso centrado en asuntos nacionales, prometió que buscará la 'amistad' con los demás países, pero siempre bajo la máxima de que los intereses estadounidenses están 'primero'.

Una fuerte presencia policial de agentes del Departamento de Seguridad Nacional y otros cuerpos observaba de cerca el transcurrir pacífico de estas acciones coordinadas por el colectivo DisruptJ20, que reconoce que no tiene autorización para este tipo de manifestaciones.

El presidente electo amaneció en la Blair House, una mansión ubicada muy cerca de la Casa Blanca y destinada a hospedar a jefes de Estado en sus visitas oficiales a Washington. La tradición marca que los presidentes electos pasan los últimos días de la transición en esa casa de huéspedes, pero Trump tan solo habrá dormido una noche en la Blair House, ya que ha preferido seguir en Nueva York hasta el último momento.

Junto con su esposa y familia, el vicepresidente, Mike Pence, y miembros de su equipo asistieron a un servicio religioso en una iglesia frente a la Casa Blanca. El acto religioso da inicio a las celebraciones de investidura presidencial, que tendrán su momento central con la jura este mediodía del cargo en las escalinatas del Capitolio.

En total, unas 300 personas cercanas al futuro presidente estadounidense, que se impuso en las elecciones del 8 de noviembre a la demócrata Hillary Clinton, asistieron al oficio religioso. El sermón estuvo dirigido por el pastor baptista tejano Robert Jeffress, un polémico religioso de Dallas que había anunciado que el título de su servicio sería 'Cuando Dios elige a un líder', en el que incluyó una lectura del antiguo testamento sobre la construcción de un muro alrededor de Jerusalén.

Trump no es conocido por ser excesivamente religioso, aunque durante la campaña comenzó a reunirse con líderes religiosos en su Trump Tower de Nueva York y a aproximarse a movimientos evangelistas, con una importante influencia en el voto conservador.

Unos 28,000 miembros de diferentes cuerpos de seguridad formaron desde primera hora el masivo dispositivo que hará de Washington un fortín con barricadas a lo largo de un extenso perímetro para evitar ataques de 'lobos solitarios' con camiones como los de Niza (Francia) y Berlín.

   

Donald Trump saluda junto al vicepresidente Mike Pence (EFE)
Foto:
Donald Trump saluda junto al vicepresidente Mike Pence (EFE)
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Donald Trump saluda junto al vicepresidente Mike Pence (EFE)
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Donald Trump saluda junto al vicepresidente Mike Pence (EFE)
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Donald Trump saluda junto al vicepresidente Mike Pence (EFE)
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