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El no-voto también cuenta en una democracia

Desde temprana edad se nos instruye a visualizar la democracia como un ?gobierno del pueblo para el pueblo? basado en la participación electoral de los ciudadanos adultos cada cuatro años, pero qué pasa con aquellas personas que no confían en este sistema o simplemente no quieren entrar en el juego partidista pero sí tienen inquietudes, reclamos y propuestas sociales o políticas? El politólogo Héctor Martínez Ramírez explicó a NotiCel cómo la democracia no se trata solo de ejercer el derecho al voto.

Se hacen simulacros con urnas en escuelas secundarias con el propósito de entrenar como preámbulo a la solicitud oficial del 'pasaporte democrático' a los 18 años de edad.

De esta manera, escuelas y otras organizaciones promueven un ejercicio saludable de participación ciudadana y crean su propia dosis para combatir la indiferencia entre los juventud puertorriqueña.

Sin embargo, en dónde quedan aquellas personas que optan por otras formas de participación democrática sin necesariamente ejercer su derecho al voto cada cuatro años?

Se debe descartar su voz sólo porque se abstienen de escoger entre la oferta de candidatos y candidatas que presentan los partidos políticos tradicionales?

A juicio del director del Departamento de Ciencia Política en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, Héctor Martínez Ramírez, la democracia como práctica va mucho más allá del voto, e involucra otras formas de participación ciudadana igualmente válidas.

Dice el catedrático que es un error plantear que aquellas personas que no votan pierden su derecho a expresarse o exigirle a los funcionarios públicos electos. Según Martínez Ramírez, como todo derecho, las y los ciudadanos utilizan el voto como una posibilidad democrática y no como una obligación.

'El argumento basado en la idea de que si una persona no vota, pues ya no cuenta, está cimentado en un sistema dominado por los partidos políticos y otras estructuras de poder. Tal lógica se reduce a la noción de que si no es a través de los partidos políticos, la participación no será válida y eso es un gran error', dijo Martínez Ramírez en entrevista con NotiCel.

Para el veterano profesor del recinto riopedrense, la democracia no debe limitarse a votar o quejarse debido a que nuestro modelo político también se basa en hacer y crear.

'Por ejemplo, en los Estados Unidos, la tasa de votación es bastante baja, pero la gente sabe que hay otras formas de participación democrática tales como enviarles cartas a congresistas, involucrarse en trabajo comunitario, movilizase en las calles y muchas otras formas de ser un ciudadano', arguyó Martínez Ramírez.

Según el catedrático de política comparada, quienes ostentan cargos políticos representan a todas las personas, incluyendo a aquellas que le votaron en contra o se abstuvieron. En ese sentido, estos funcionarios tienen un deber de responder a los llamados de todas y todos, independientemente de su credo político, trasfondo socio-económico y nivel de participación ciudadana.

El catedrático aclaró que su análisis no debe ser interpretado como un llamado a no votar, sino como un acto de reconocimiento y respeto hacia aquellas personas que optan por abstenerse de acudir a las urnas. Martínez también señaló que el hecho de que cerca de 800,000 electores ávidos no votaron en el 2008 debe ser visto como un planteamiento bastante sólido que dista de la lógica sostenida por algunas personas en torno al supuesto silencio de estos miles de abstenidos.

'En un lugar en donde la tasa electoral se ha mantenido relativamente alta en comparación con otros países, un no-voto es una expresión que trasciende el rechazo o apoyo a algún candidato; puede ser un rechazo a la efectividad del sistema (político) en su totalidad', acotó Martínez Ramírez.

El académico también aprovechó su conversación con NotiCel para cuestionar la campaña de 'Vota o quédate callao' que ha sido reactivada nuevamente este año electoral, luego de su sonado debut en el 2008. En aquella ocasión, la campaña usó la figura del reguetonero Daddy Yankee para instar a la juventud a votar.

'Daddy Yankee le podrá decir a la gente 'vota o quédate callao', pero qué va a pasar con aquellas personas que ahora son forzadas a votar por los medios de comunicación, pero luego estarán expuestas a abusos de parte del liderato político?', cuestionó el académico.

Finalmente, Martínez Ramírez lamentó que alegadamente la Comisión Estatal de Elecciones exagere o infle los datos a la hora de evaluar el nivel o tasa de participación del electorado en Puerto Rico. Para sustentar su argumento, hizo referencia a las investigaciones realizadas por el profesor Luis Raúl Cámara, quien es su colega en el Departamento de Ciencias Políticas en la UPR de Río Piedras.

'La Comisión Estatal de Elecciones calcula la participación de los votantes basado en el número de ciudadanos que se inscribieron para votar. Sin embargo, cuando calculas y usas los ciudadanos de 18 años o más como tu universo, los números cambian drásticamente. Ahí es que te das cuenta de que la tasa de participación no es tan alta como usualmente se dice', concluyó.

(NotiCel/Archivo)
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