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Obispo episcopal David Álvarez pide que se prohíban las terapias de conversión

Asegura que tienen una intención religiosa y promueven la homofobia.

El obispo retirado de la Iglesia Episcopal, David Álvarez.
Foto: Tomada de redes

El obispo retirado de la Iglesia Episcopal, David Álvarez, dijo hoy que las denominadas terapias de conversión deben ser prohibidas por el Estado porque lo que hacen es trastornar el desarrollo emocional y sexual de niños y niñas.

En una entrevista radial (WKAQ), Álvarez afirmó que las terapias de conversión realmente tienen una intención “religiosa fundamentalista basada en textos equivocados de la Biblia”.

“Esto es un tema que se ha tratado, discutido, estudiado desde tiempos de la exsenadora Zoé Laboy y que aún estén dándole vueltas a la noria de algo que está realmente más que comprobado. Número uno que la identidad sexual se nace con ella, no se escoge, nadie decide ser heterosexual ni ser homosexual ni ser bisexual, etc. Por otro lado, está también comprobado que no es posible cambiar la identidad psicosexual con la que nacemos”, manifestó el religioso.

“Por lo tanto, las mal llamadas terapias de conversión lo que han tenido es una intención religiosa fundamentalista basada en textos equivocados de la Biblia y promoviendo esa cosa tan terrible que es la homofobia y la no aceptación de las personas porque no son como ellos quieren que sean”, denunció.

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El obispo episcopal lamentó también que Puerto Rico esté experimentando un crecimiento de una religiosidad “o de un cristianismo equivocado que se aleja de Jesús”.

“(Esa religiosidad) se pega a textos bíblicos literalmente para condenar, meter miedo y amenazar y eso no tiene nada que ver con el mensaje de Jesús… que se fundamenta en el amor, en la compasión, en el apoyo mutuo, en la justicia, en la verdad… y todo lo que está en contra de ese mensaje como el prejuicio racial y por identidad sexual no tienen ningún fundamento realmente en el mensaje de Jesús”, afirmó.

“Se deben prohibir porque el Estado tiene la responsabilidad de proteger la vida de todas las personas y cuando se han sometido a niños y niñas a estas terapias lo que han hecho es trastornar aún más su proceso de desarrollo emocional y sexual y en muchos casos llevados hasta el suicidio”, concluyó.