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Vida

¿Es posible veranear en la era del COVID-19?

Una experta en salud pública mide el nivel de riesgo de distintas actividades asociadas con esta temporada.

La isla entró en la segunda fase de la reapertura de las actividades sociales y económicas luego de decretado el toque de queda y el cierre de los negocios no esenciales el pasado 15 de marzo.
Foto: Juan R. Costa / NotiCel

Después de una primavera en cuarentena, se añora un verano de piscina, playa, barbacoas y actividades al aire libre. Sin embargo, la amenaza del coronavirus sigue entre nosotros, y por mucho tiempo.

Aunque la necesidad de salir es real y válida, siempre es importante mantener las medidas de precaución e implementarlas en todo momento para evitar contagios.

NotiCel hizo una lista de actividades veraniegas y pidió a la evaluadora y analista de salud pública, Regina Ortiz, que las categorizara en términos de riesgo, y así, ofrecer una guía básica de cuánto se expondría dependiendo el tipo de actividad que elija.

“Antes que cualquier cosa es muy importante que las personas sepan que el riesgo siempre va a estar, aunque se diga que es menor. Tenemos que partir de eso. Siempre va a depender del tiempo, del lugar, de las personas que hayan y el ambiente que haya en ese lugar”, aclaró.

Además, la experta señaló que en cada una de estas actividades es importante que las personas sepan que en todo momento, se debe considerar mantener los requisitos de distanciamiento físico y utilización de mascarillas como mecanismo principal de protección.

Barbacoa familiar o entre amigos

Riesgo: Bajo a moderado

Las barbacoas o BBQ se asocian al verano y a los eventos al aire libre.
Foto: Archivo

Reunirse en un área espaciosa al aire libre, con un grupo pequeño de personas no es tan riesgoso. Pero hay una serie de factores que pueden aumentar ese riesgo, como por ejemplo, el desconocer cómo ha sido el comportamiento anterior de las personas a quienes invitas a casa o a quienes visites.

“En la etapa en la que nos encontramos ahora mismo, no lo recomendaría, pero como hay flexibilizaciones, si lo vas a hacer, mientras menos personas mejor. Toma en consideración siempre las mascarillas y la distancia. Esto es un ‘must’ en todos los escenarios. Y aquí es importante porque no tenemos control del comportamiento de las personas a quienes estoy invitando a la casa”, explicó Ortiz.

Entre otros aspectos que debe considerar para mantener el riesgo bajo, debe ser el evitar compartir alimentos, cubiertos o bebidas con otros, así como entrar a la residencia.

“Se recomienda que la actividad sea al aire libre, eso reduce el riesgo, y claro, mantener la distancia y la mascarilla. Tienes que evitar que todo el mundo use el mismo utensilio para (servir) la comida, o pasarse la cuchara de mano en mano, hay que estar bien conscientes de esas cosas. Porque te envuelves en un momento, te tocaste la cara, los ojos, y el riesgo está. Recuerda que esto es si estás compartiendo con alguien con quien no vives y no tienes control de su comportamiento previo”, señaló.

Ir a una piscina

Riesgo: Bajo a moderado

Según los Centros para el Control de Enfermedades, “no hay evidencia de que el virus que causa el COVID-19 pueda transmitirse a las personas a través del agua en piscinas, jacuzzis, spas o áreas de juegos acuáticos”.
Foto: Juan R. Costa

Siempre y cuando puedas mantener una distancia física, no debería haber un problema. El agua no es foco de infección, pero la cantidad de personas que puede haber en una piscina al mismo tiempo es lo que puede ponerte en riesgo durante esta actividad.

“Estar en una piscina no es malo. No se ha comprobado que el virus se transmite a través del agua. El problema no es estar en el agua, sino con quién estás compartiendo. Puedes ir, por ejemplo, a la piscina del complejo en donde vives, y si hay mucha gente cerca, volvemos a lo mismo, tú no sabes qué tipo de medidas han tomado esas personas para protegerse. Si no está llena y puedes mantener el distanciamiento, es diferente”, destacó.

Ir a la playa

Riesgo: Bajo

La nueva Orden Ejecutiva permite ir a la playa para realizar deportes y darse un chapuzón, pero no para reunirse en grupo o pasadías.
Foto: Archivo

La playa es mejor que una piscina en términos de espacio. Y también puedes jugar con el horario en el que vayas, para garantizar que no haya acumulación de personas.

“Aquí el riesgo es menor porque si te metes al agua, con tu pareja, o con quien vives, y las otras personas están distanciadas, no hay problema. Y la playa es amplia, así que se reduce esa posibilidad de que tengas a la gente cerca. Claro, dependiendo el día y la hora a la que vayas. Ahora mismo, estoy cerca del mar y hay como cinco parejas en la playa. Todos están manteniendo distancia. Con eso no hay problema. Están bien”, contó.

Hacer una boda en exterior con unos 25 invitados

Riesgo: Alto

Junio es un mes popular para las bodas.
Foto: Archivo

El verano es la época de las bodas. Nada más en las primeras semanas de cuarentena, unas 163 parejas se casaron, según datos provistos por el Registro Demográfico a NotiCel. Así que imagine las que deben estar por realizarse ahora que se comienzan a flexibilizar las salidas. Sin embargo, debe saber que, de hacerla, debe tomar en cuenta la cantidad de invitados y el lugar.

“Aunque sea en exterior, al tener 25 invitados, aumentas el riesgo. Mientras más personas haya, más expuestos estarán. Con 10, lo controlas mejor, pero en la medida en que vayas aumentando la cantidad, ya el riesgo es alto. Además, hay que tomar en consideración la dinámica y, culturalmente, cómo el boricua maneja la adaptación a la nueva realidad. Sin abrazos, sin besos. Es más complicado”, destacó.

Ir a un baño público

Riesgo: Bajo a moderado

Los estudios demuestran que es mejor secarse las manos con papel en vez de con secadores de manos para evitar microbios.
Foto: Nahira Montcourt

Siempre hay riesgo de infecciones en los baños públicos, sobre todos en los que tienen pobre higiene. Sin embargo, en el caso del COVID-19, todo dependerá de cómo lo manejes.

“Como al baño uno va solo, puedes tener más control de lo que toques, puedes estar pendiente de lavarte las manos adecuadamente, abrir la puerta de un empujón, o con un papel… lo importante es que tienes mayor control de tu distancia, si es que hay otra persona. Y a pesar de ser un lugar cerrado, entras solo, y sales rápido, no tienes que permanecer mucho tiempo”, dijo.

Quedarte en una casa de verano, tipo Airbnb

Riesgo: Bajo

A raíz del coronavirus, Airbnb estableció un nuevo protocolo de limpieza opcional para los "hosts", que propone esperar un mínimo de 24 horas entre reservaciones.
Foto: Juan R. Costa / NotiCel

Alojarse en un hotel o casa de verano tiene un riesgo relativamente bajo, siempre y cuando estés compartiendo con quien vives. Lo importante es mantenerte con tu grupo familiar y, en el caso de los hoteles, evitar espacios como vestíbulos, ascensores o restaurantes, donde el riesgo de exposición es mayor.

“Si son las mismas personas que viven contigo, el riesgo es bajito porque llevas las mismas prácticas a otro lado. Siempre se espera que la propiedad esté limpia, pero el mayor factor de riesgo, es estar con gente fuera de tu núcleo. Así que el riesgo es bajo porque es irte a otro sitio y continuar con las medidas que has implementado en tu casa en el día a día”, expresó.

Ir a acampar

Riesgo: Bajo

Ir de camping es una opción económica para disfrutar de las vacaciones de verano y estar en contacto con la naturaleza.
Foto: Juan R. Costa

Pudiera ser que esta sea la actividad idónea de este verano. La actividad en sí es de bajo riesgo, pero, como las anteriores, todo dependerá de las personas con las que estés en contacto durante tu estadía bajo las estrellas.

“Es una actividad ‘outdoors’, así que es segura. Si estás con tu gente, no hay problema. De nuevo, siempre es importante que, cualquier actividad que planifiques, evalúes todo el ambiente. Con quién estarás, y si es con alguien más que no vive contigo, cuánto sabes de cómo se cuidan… Y claro, distanciamiento y protección con mascarillas”, concluyó.

Periodista con más de 20 años de experiencia en temas de espectáculos, arte y cultura, tanto para el mundo de los impresos y como para el digital. Egresada de la Universidad de Puerto Rico, fanática de las novelas y de los cuentos de su hija.