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Tambalea teoría del 'carjacking' de Casellas

La teoría del 'carjacking' de Pablo Casellas Toro, acusado por el asesinato de Carmen Paredes Cintrón, se desplomó este jueves, luego que el presidente del Club de Tiro Metropolitano, Francisco González Ríos, asegurara que el 17 de junio de 2012 el lugar estaba cerrado.

En la versión del corredor de seguros, ese día dos individuos dominicanos trataron de asaltarlo cuando este se dirijía al Club de Tiro en Toa Baja. No obstante, de acuerdo a González Ríos, ese domingo el establecimiento estaba cerrado por ser el Día de los Padres.

En el tercer día de desfile de prueba, la defensa y el Ministerio Público sentó a tres personas en la silla de los testigos en la sala 706, presidida por el juez José Ramírez Lluch, del Tribunal de Bayamón.

En su testimonio, el presidente del Club de Tiro aseguró que para junio de 2012, mes en el que ocurre el supuesto incidente, solo se permitía disparar con escopetas y no con rifle calibre 22 ni pistola Five Seven, armas que el imputado alegó los criminales le robaron en el asalto.

De la misma forma, González Ríos indicó que aunque solo se permitía el uso de escopeta para aquel entonces, vio a Casellas Toro disparando con una pistola. 'Lo regañé cuando lo vi', puntualizó el hombre, mientras el acusado por asesinato en primer grado, violación a la Ley de Armas y destrucción de evidencia miraba cabizbajo.

Por su parte, el doctor Fermín Hernández Sabat, quien atendió a Casellas el día del alegado incidente, afirmó que el imputado sí tenía una herida de bala, pero muy pequeña. ‘No lo vi muy asustado. Se veía como ‘hyper' y muy hablador', manifestó el galeno a la fiscal Janet Parra.

Entretanto, el paramédico que lo atendió en la escena, Francisco Vázquez Rivera, aseguró que al atender a Casellas Toro la herida tenía muy poca sangre.

Asimismo, a preguntas del licenciado Harry Padilla el técnico de emergencias médicas sostuvo en su testimonio que no incluyó detalles del supuesto incidente. 'Al documento le faltó información. Se quedaron algunas cosas', admitío Vázquez Rivera, quien en ocasiones no entendía las preguntas del Ministerio Público y la defensa.

Agregó, también, que ese día el padre del acusado, Salvador Casellas, se presentó a la escena para llevar a su hijo al hospital.

Testifica vecino de Casellas

Robert McCloskey Purcell, uno de los vecinos de Pablo Casellas Toro, escuchó cuatro detonaciones en la mañana del sábado, 14 de julio de 2012, cuando fue asesinada Camen Paredes en la Urbanización Tierra Alta III en Guaynabo.

En el tercer día de juicio contra el corredor de seguros, su vecino aseguró conocerlo hace más de 30 años, y afirmó que al igual que él, Casellas es aficcionado de las armas.

McCloskey relató que el día de los hechos escuchó las detonaciones y pensó que el ruido provenía de la casa de sus vecinos, donde se realizaban unas reparaciones.

'Escuché dos impactos parecidos al de una bala', detalló el tasador de bienes raíces, quien dijo que 20 minutos después de haber escuchado los dos primeros impactos, escuchó dos más.

De la misma forma, sostuvo en su testimonio que la vez que entró al despacho de la oficina de Casellas percibió que para entrar a la misma tenía que ser con huellas digitales. Al entrar, pudo ver 'varias armas en el piso, puestas y muchos documentos', manifestó.

Sobre el incidente de'carjacking', McCloskey contó que el hijo del juez Salvador Casellas le detalló el evento. 'Me mencionó que le hicieron un 'carjacking', lo montaron al lado del pasajero y recibió un tiro porque el asaltante le pidió el reloj Rolex, él se lo quitó, se lo dio y le disparó en el brazo derecho… (la bala) dio en el el cristal, se rompió y aprovechó para tirarse', explicó a preguntas de la fiscal Phoebe Isales.

A preguntas de Francisco Rebollo, abogado de defensa, McCloskey Purcell detalló que vio movimiento de personas cerca del parque de la urbanización, justo al lado de la casa de Casellas. 'Vi mucho movimiento de gente y el portón de la urbanización abierto', agregó.

McClosky Purcell es el testigo número 11 que testifica en el jucio contra Casellas Toro, acusado de asesinato en primer grado, violación de armas y destrucción de evidencia.

Esta mañana, tres personas más pasaron por la silla de testigos. Uno de ellos fue Francisco González Ríos, presidente del Club de Tiro Metropolitano en Toa Baja, quien desmintió al acusado al asegurar que el día del supuesto 'carjacking' el lugar estaba cerrado.

Al culminar el proceso judicial, NotiCel pudo ver cómo la mamá de Paredes, Aracelis Cintrón, se salió del ascensor donde estaba su nieta y Casellas. Cintrón estaba acompañada por su hijo, Joseph Paredes.

El juicio continúa el viernes a las 9 de la mañana en la sala 706 del Tribunal de Bayamón, presidida por el juez José Ramírez Lluch. Ese día se espera la comparecencia de cinco testigos más.

Pablo Casellas (Archivo/NotiCel)
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